Era más fácil…

Era más fácil…

Era más fácil cuando era soltera y ganaba mi propio dinero. Todo era para mi, trabajaba en algo que amaba, me sentía útil y productiva y sólo tenía que preocuparme por mi.

Era más fácil cuando recién nos casamos. Sólo éramos el y yo, nuestras preocupaciones eran aprender a vivir juntos. Planeábamos viajes sin pensar en nadie mas que nosotros dos. Salíamos a la hora que quisiéramos, nos levantábamos sin horario, hacíamos todo juntos.

Era más fácil cuando era mi primer embarazo. Podía dedicarle el tiempo a este bebé en mi panza. Tenía tiempo de ir al yoga, meditar con mi bebé, cantarle canciones, descansar y prepararme para su llegada.

Era más fácil cuando solo éramos tres. Ya teníamos la rutina perfecta. Mi hija se dormía y teníamos tiempo de pareja. Ya habíamos pasado la etapa de desvelos y cansancio por las madrugadas y lo teníamos más dominado.

Realmente, ¿era más fácil? Yo creo que no. Definitivamente en ese momento no era fácil porque no lo habíamos experimentado, no habíamos crecido en esa etapa, no dominábamos lo que ahora si.

Veámoslo como un videojuego. Entre más avanzas, lo que dejas atrás lo ves como algo fácil, pero no olvidemos que nos costó trabajo para avanzar, para llegar al siguiente nivel. Nos caímos, lloramos, nos desesperamos, no encontrábamos como avanzar, y en ese momento todo parecía difícil y a veces sin salida, pero lo hicimos. Y ahora, dando un paso mas todo se ve “más fácil”.

Quiero pensar que así será después. Voltearé hacia atrás y tal vez todo lo vea mas sencillo y voy a querer volver a estos momentos.

Cada etapa tiene lo suyo, y con todo esto vamos creciendo, llenándonos de más experiencias y aprendizajes que nos hacen voltear hacia atrás y decir: “no era más fácil, pero ese momento me dio herramientas para crecer, y lo disfruté.”

…you got this mom!

Visualizando la rutina

Visualizando la rutina

Estos días de incertidumbre y estar en nuestras casas puede llegar a ser difícil, y mucho más con hijos que no entienden bien la situación (jajaja creo que ni nosotros) y quieren volver a sus actividades regulares. Es por esto que hice junto con M una lista de su rutina estos días y la pegamos en un lugar de la casa donde la pudiera ver.

Existen muchas formas de hacer una tabla para visualizar la rutina. Puedes hacerlo con fotos, dibujos hechos por ti, etc. Yo hice una que me pareció simple, ordenada y sobre todo fácil de imprimir y pegar.

Quiero compartirles el template que incluye 11 tarjetas + niño y niña, para que lo hagas junto con tus hijos y les ayude a visualizar su día.

Yo lo imprimí en hojas blancas y pintamos cada tarjeta. Cortamos y pegamos sobre unas hojas celestes que tenía en mi casa. La idea es que lo hagas con el material que tienes en casa, sin complicarte. A un lado pegamos la niña (literal con cinta mágica) y M la va moviendo conforme cambiamos de actividad.

Si llegas a hacerlo, no olvides en mencionarme en Instagram para ver como quedó.

Ánimo, estos tiempos pasarán y extrañaremos estos días con nuestros hijos.

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…you got this mom!

No eres la misma

No eres la misma

Hace tiempo en una reunión, una amiga me dijo que algunas a veces extrañaban “a la lily de antes”… me quedé en pausa y me pregunté ¿la de antes? pero, ¿que extrañan de mi que no soy ahora? ¿antes de que? ¿antes de ser mamá?

Estuve pensándolo mucho, dándole vueltas en mi cabeza, ¿que había dejado de hacer? ¿Que era lo que podrían sentir que me faltaba? Y me di cuenta que era lo todo lo contrario.

No me faltaba nada, si no que había comenzado a descubrir una parte de mi totalmente nueva. Una versión en donde existen nuevos retos y nuevas prioridades. Una versión de mi donde mis temas de conversación cambiaron y mis preocupaciones también.

Hace poco leí un texto escrito por una mamá, que decía:

Cuando por fin conozcas a tu hijo, recuerda, no tienes que quedar bien ante nadie, no tienes porque volver a ser la de antes, ni debe nadie hacerte creer que la de antes era mejor.

Ser mamá te cambia totalmente el panorama en muchísimas cosas. En todos los ambientes y aspectos eres otra, con tu esencia, pero te conviertes en una nueva TU.

Dejé a un lado las cosas superficiales, hice a un lado los temas sin sentido y comencé a preocuparme por cosas que antes no hubiera imaginado.

Tal vez ya no hablo tan seguido con algunas amigas, pero nunca las he dejado atrás. Procuro a las viejas amistades que son para siempre, sin embargo, hice nuevas amigas con las que me siento identificada por que vivimos las mismas etapas juntas. Puedo bromear y hablarle a alguna de ellas para quejarme, reírme o llorar y se que me van a entender.

He crecido y aprendido mucho mas de lo que yo imaginaba siendo mamá.

Todas cambiamos. Nos convertimos en una mejor versión de nosotras mismas, porque buscamos ser el mejor ejemplo para nuestros hijos. Porque aprendemos día con día algo nuevo de ellos y más aún, de nosotras mismas.

Conocí el amor mas profundo, el que no se puede explicar con nada hasta vivirlo en carne propia.

No soy la misma. Estamos en constante cambio, cada día voy creciendo y madurando junto con mi maternidad y eso me hace feliz.

…you got this mom!

3 cosas que tus hijos necesitan de ti

3 cosas que tus hijos necesitan de ti

Ser mamás significa entrega total, pero ¿realmente estamos entregando cosas positivas?

Esta es una pregunta que me hice hace poco y quiero compartirla con ustedes. Sé que muchas veces damos todo nuestro tiempo, disposición, paciencia, horas de sueño, y un millón de cosas más, pero dejamos a un lado lo más importante… ¡NOSOTRAS MISMAS!

En un día lleno de tareas, quehaceres, trabajo y demás, no nos damos el tiempo para pensar en nosotras, lo que queremos y necesitamos. Esto no significa que seas egoísta, es que necesitas estar bien contigo misma para poder estar bien con tus hijos, esposo, familia, etc.

¿Te ha pasado que entras en un quiebre emocional por cansancio, desesperación o tristeza? Sabes que tienes todo y debes estar agradecida, pero simplemente ¿pasa por tu cabeza el querer gritar y llorar porque a veces no sabes manejar las situaciones?

Creo que todas llegamos a este punto en donde todo gira entorno a tus hijos (y no es algo malo) solo que también debes pensar en ti para poder tener un balance y estabilidad emocional en tu vida.

Nunca olvides que tus hijos son tu reflejo al 100%, así que aquí te dejo estos 3 puntos que para mí han sido clave para estar bien ye entregar lo mejor de mi.

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Ser agradecida

Muchas veces se nos olvida dar gracias por lo que tenemos y somos. Se nos olvida que tan siquiera despertar cada mañana es un milagro (y no me quiero poner religiosa ni nada jaja) pero el simple hecho de poder despertarnos es algo positivo.

Ver y asombrarnos por cada detalle, por más tonto que parezca. Muchas veces no nos damos cuenta de todo lo que tenemos, tus hijos, familia, casa, amor, etc. Algo que me sirve mucho es que cada vez que me nos vamos a dormir, junto con mi esposo, pensamos  y nos decimos las cosas positivas que pasaron en nuestro día. Porque tiiiiipico que cuando él llega del trabajo y estas platicando con él salen puras quejas “¡Estoy muerta!” “Hoy Mariana se puso super necia” “Quiero dormir” “Mi jefe me dijo tal…” ” Tuve una junta larguísima” y así un sin fin de oraciones que todas podrán imaginar.

No esta mal platicar lo negativo de su día, tampoco digo que sean las más alegres de la vida jaja pero cuando platicamos y vemos lo positivo de nuestro día, te das cuenta que el simple hecho de que jugaste con tu hij@, que se atacó de la risa, que te dio un abrazo, vale mil veces más que todo lo demás.

Tiempo para ti

Uffff y con esto es con lo que mas batallamos algunas (me incluyo 100%) pero todas sabemos que es verdad. Como lo decía antes, tu no puedes dar el 100% si ni siquiera te sientes así. ¿Como puedes dar amor, si no te das amor a ti misma?

Busca algo que te guste, y no digo que tenga que ser ejercicio… porque muchas veces “tiempo para ti” lo relacionamos con eso. Algo que te apasione, que te haga sentir útil y productiva (por ejemplo, para mi es escribir). Puede ser desde tomar clases de algo, cocinar, darte un baño y tardarte horas, salir con amigas a cenar, ¡lo que sea! pero que sea tuyo.

Un momento en donde puedas pensar, relajarte y ser tú… la que eras antes de tus hijos, antes de tu pareja, antes que nadie… ¡TÚ!

Cuando te consientes con algo, te apapachas y te das tantito amor, vas a ver cambios super diferentes con tus hijos y pareja, porque como ese momento es para ti, te relajas y ¡ya puedes estar al 100%!

Cuídate

Cuídate en todos los sentidos de la palabra. Desde estar sana, comer y sentirte bien hace que rindas mas en tu día y puedas aportar más cosas con tus hijos y familia.

Cuídate a ti misma. No se si les pase, pero muchas veces por estar haciendo mil cosas, te das cuenta que ni siquiera te alcanzaste a bañar, arreglar, o hacer algo por ti en el día… si a ti te gustaba salir y estar arreglada, ¡hazlo! aunque estés en tu casa todo el día, pero si eso te hace sentir bien, no dejes de cuidarte. Tal vez hacer ejercicio era lo que te mantenía fuerte, en forma, sana, y lo dejaste de hacer después de que nació tu bebé, no dejes de darte ese espacio en donde cuidas tu cuerpo.

Muchas veces, ni siquiera encuentras tiempo para comer… ¡no lo dejes pasar! es importante que no te descuides, porque debes estar sana por ti y para ellos. Para rendir mejor en el día, para sentirte bien y no sentirte cansada.

“Take care of yourself first. You can’t pour out an empty cup.” 
— Unknown

Te comparto estos 3 puntos porque creo que son algo básico que ya sabemos, pero que muchas veces no nos sentamos a reflexionar y no los ponemos en acción.

Sé agradecida, date tiempo para tí y cuídate. Es muy importante que tu estés bien para poder entregar ahora sí el 101% y tus hijos sean más felices teniendo a una mamá que se ama y puede con todo.

…you got this mom!

 

El rol de ser papá

El rol de ser papá

Uno de los regalos más grandes que le puedes dar a tu pareja es convertirlo en papá.

Nosotras nos sentimos mamás desde el día 1 que comenzamos con malestares, sentimos sus movimientos y pasamos por muchos cambios emocionales y físicos, pero a ellos realmente les cae el veinte cuando l@ ven por primera vez, pueden cargarl@, sostenerl@ en sus brazos y orgullosamente presentarle al mundo a su hij@.

Pero ¿que pasa después? Muchos papás no saben que hacer ni como ayudar a su pareja en algunos momentos… por ejemplo cuando el bebé está comiendo, (si tu das o diste pecho puedes entender de lo que hablo jajaja) estás despierta tu sola en la madrugada con tu bebé porque él realmente no puede hacer nada, y no está mal, simplemente ese no es uno de sus roles, pero puede apoyarte en otras situaciones.

Admiro muchísimo a todos los hombres (sobre todo a mi esposo) que se involucran al 101% con su pareja y realmente están ahí para sus hijos. Es por esto que me atrevo a nombrar algunas de las formas en las que tu pareja puede involucrarse (no digo ayudar, porque es trabajo de los dos) y es un apoyo increíble.

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Ser anticipados

Algo que me encanta de mi esposo es que desde el día 1 de Mariana, siempre se preocupó por tener todo en orden y que no nos faltara nada para el momento de darle de comer. Por ejemplo:

  • Siempre había botes de agua cerca de donde yo estuviera dandole pecho.
  • Tenía snacks para la madrugada cuando moría de hambre.
  • Se preocupaba mucho por que el cuarto de Mariana estuviera acogedor porque pasaba la mayoría del tiempo ahí.
  • Siempre buscaba que estuviera bien y tranquila.

Tareas de la casa

Una de las cualidades que admiro más de mi esposo es que es muy limpio y ordenado. Nosotros siempre limpiábamos la casa, entonces cuando nació Mariana, él se encargó de que siempre estuviera limpio y fuera un lugar agradable para estar.

Preparar, preparar y preparar

Al tener hijos, siempre estas preparándote para el día siguiente. Pensar que van a desayunar / comer / cenar al día siguiente, que ropa van a usar, preparar la pañalera, ver que falta, si están limpios los biberones, etc. Jajaja un millón de cosas que antes no hacías, entonces uno de los momentos en donde ellos pueden aportar mucho es aquí.

Por ejemplo, mi esposo me apoya mucho en esta parte, yo me voy a bañar a Mariana y él prepara su biberón para dormir y me ayuda a cambiarla, etc. Pueden hacer muchas cosas, pero lo importante es que ellos puedan involucrarse en esta tarea que les va a facilitar al día siguiente.

Jugar

Uno de los momentos en donde más nos enamoramos de ellos como papás es cuando juegan con ellos, es donde tus hijos crean un lazo con su papá que es único.

La forma de juego de un hombre es muy diferente al de nosotras, muchas veces ellos son más ocurrentes, cariñosos y divertidos (no digo que nosotras no) pero ellos tienen una forma especial de hacer los momentos más atractivos para los niños.

¿Que y cómo?

Muchas veces ellos quieren ayudar pero no saben cuando ni como. Son hombres, jaja entonces tenemos que decirles que necesitamos y como podrían ser un mejor apoyo para nosotras. También tienen iniciativas que son muy buenas y nos hacen la vida mucho más fácil, porque claro… ellos siempre van a ver el lado práctico de las cosas mientras nosotras le estamos dando mil vueltas a las cosas jaja ups!

Así que siempre piensa que el involucrarlo es algo que tu también vas a disfrutar, recuerda, ¡dos cabezas piensan mejor que una!


Existen muchas formas de hacerlos sentir que son necesarios para la vida de nuestros hijos y que ellos forman parte importante de su desarrollo y crecimiento. Puedes hacer muchas cosas más pero estas son algunas actividades en las que mi esposo me apoya siempre y nos han servido como familia.

Gracias papás por ser un apoyo increíble y un ejemplo de vida para nuestros hijos.

Gracias a mi esposo por ser siempre el mayor ejemplo de constancia, paciencia y calma. (Si no fuera por él ya estaría loca jaja)

¡Feliz día del padre!

…you got this dad!

Vivir como niño

Vivir como niño

Una de las etapas más divertidas es la niñez. No existen preocupaciones grandes, ni responsabilidades, y todo lo ves con admiración.

Al ser mamá, me he dado cuenta de las cosas tan pequeñas y tal vez que consideramos comunes las pasamos de largo y no les damos el valor que merecen, como lo hacíamos cuando éramos niños.

Muchas veces me he topado con papás que quieren que sus hijos sean perfectos en todo. Que sean los mejores en la escuela, en sus clases de baile o fútbol y que tengan todo en orden. Sé que hay diferentes opiniones respecto a la educación de los hijos, pero sólo hay una oportunidad para ser niño.

Veo a Mariana y me hace feliz ver como sonríe cuando se despierta todas las mañanas, se ríe con una canción, se impresiona cuando ve a un animalito, se emociona cuando prueba una nueva comida, llora si se pegó y a los 5 minutos ya se le olvidó. Todas estas cosas tan sencillas me hacen recordar lo simple y sencilla que puede ser la vida.

Obviamente no digo que todo es color de rosa y siempre vamos a vivir en un mundo feliz porque todos tenemos nuestros momentos de estrés, querer gritar de desesperación y llorar por muchas cosas jaja… pero creo que es bueno a veces darnos un tiempo y observar a nuestros hijos y darnos cuenta de las cosas tan sencillas que los hacen felices y reconocer esos pequeños detalles en nuestra vida.

Vivamos más días como nuestros hijos. Más días siendo niños, riéndonos con ellos y admirándonos por todo lo que están aprendiendo.