Era más fácil…

Era más fácil…

Era más fácil cuando era soltera y ganaba mi propio dinero. Todo era para mi, trabajaba en algo que amaba, me sentía útil y productiva y sólo tenía que preocuparme por mi.

Era más fácil cuando recién nos casamos. Sólo éramos el y yo, nuestras preocupaciones eran aprender a vivir juntos. Planeábamos viajes sin pensar en nadie mas que nosotros dos. Salíamos a la hora que quisiéramos, nos levantábamos sin horario, hacíamos todo juntos.

Era más fácil cuando era mi primer embarazo. Podía dedicarle el tiempo a este bebé en mi panza. Tenía tiempo de ir al yoga, meditar con mi bebé, cantarle canciones, descansar y prepararme para su llegada.

Era más fácil cuando solo éramos tres. Ya teníamos la rutina perfecta. Mi hija se dormía y teníamos tiempo de pareja. Ya habíamos pasado la etapa de desvelos y cansancio por las madrugadas y lo teníamos más dominado.

Realmente, ¿era más fácil? Yo creo que no. Definitivamente en ese momento no era fácil porque no lo habíamos experimentado, no habíamos crecido en esa etapa, no dominábamos lo que ahora si.

Veámoslo como un videojuego. Entre más avanzas, lo que dejas atrás lo ves como algo fácil, pero no olvidemos que nos costó trabajo para avanzar, para llegar al siguiente nivel. Nos caímos, lloramos, nos desesperamos, no encontrábamos como avanzar, y en ese momento todo parecía difícil y a veces sin salida, pero lo hicimos. Y ahora, dando un paso mas todo se ve “más fácil”.

Quiero pensar que así será después. Voltearé hacia atrás y tal vez todo lo vea mas sencillo y voy a querer volver a estos momentos.

Cada etapa tiene lo suyo, y con todo esto vamos creciendo, llenándonos de más experiencias y aprendizajes que nos hacen voltear hacia atrás y decir: “no era más fácil, pero ese momento me dio herramientas para crecer, y lo disfruté.”

…you got this mom!

¿Que llevar a la maternidad?

¿Que llevar a la maternidad?

Estamos a días de conocer a Fernanda, y con Mariana no tuve ni tiempo de hacer una maleta REAL y empacar lo necesario (me faltaron muchísimas cosas), asi que esta vez la hice con mas tiempo, revisando varias listas de otros blogs y gracias a varios tips que me dieron creo que ya está completamente lista.

Aquí les dejo la lista que yo hice y creo que son cosas necesarias e indispensables para esos días en el hospital. En lo personal, se me hizo mas práctico meter todo en una sola maleta (mis cosas, las de Fernanda y mi esposo) pero ya depende de ti como decidas hacerlo.

Para mamá

  • 2 pijamas cómodas y de botones (para poder dar lactancia sin problemas)
  • Ropa interior (siempre empaco de mas, no vaya a ser… 5 y los MAS cómodos que tengas)
  • 2 brassieres de lactancia para el día y 1 para la noche (son mas aguaditos)
  • 2-3 pares de calcetines
  • 1 cambio de ropa para la salida de la maternidad. (Busca algo cómodo, aguado y que sepas que te quedará… por ejemplo yo empaqué unos leggins y blusa de botones)
  • Toallas femeninas nocturnas (las mas grandes que encuentres jajajaja) o también puedes comprar pañales de adulto y no sentirte tan incómoda.
  • Bolsa de aseo personal (shampoo, cremas, cepillo de dientes, ligas, jabón de cara, cepillo de cabello, etc.)
  • Maquillaje (algo básico pero siempre necesaria para no verte tan demacrada 😅)
  • Pads absorbentes para lactancia
  • Lanolina para pezones
  • Faja o venda para post parto
  • Cremas post parto
  • 1 paquete de toallitas húmedas (en estos momentos querrás mas suavidad al limpiarte)

Para tu bebé

Tu bebé no necesitará ropa durante la maternidad porque usan la del hospital, así que lo que te enlisto aquí de ropita es para la salida a tu casa. Yo llevo de mas porque con Mariana me pasó que llevaba solo 1 mameluco y lo manchó todo de popó antes de salir y fue un caos… asi que mas vale prevenir jajaja.

  • 3 oansies interiores
  • 3 mamelucos
  • 2-3 pares de calcetines
  • 2-3 pares de guantes (estos si los pueden usar en el hospital)
  • 2-3 gorritos (estos también)
  • 2-3 repetidores
  • 1-2 cobija tipo muselina
  • Si estas en época de frío, una cobijita calientita no está de más
  • Aretitos de oro de punta picuda para perforación (si tienes niña)
  • 2-4 pañales por si acaso
  • Algodón

Para acompañante

  • Pijama
  • 1 cambio de ropa
  • 2-3 ropa interior
  • Bolsita de aseo personal (jabón, cepillo de dientes, etc.)
  • Calcetines

Extras

  • Aceites esenciales (lavanda para relajarte, menta y limón para olerlos directo en momento del parto)
  • Disfusor
  • Pelota de pilates
  • Playlist con música que te relaje y te guste
  • Snacks (te dará mucha hambre y necesitas energía. Llévate barritas, nueces, arándanos, y cositas que te gusten que te animen en ese momento)
  • Termo con agua, limonada, jamaica (para mantenerte hidratada)
  • Almohada de lactancia (Con M no llevaba y me la regalaron en la maternidad y me ayudó muchísimo a sentirme cómoda para darle pecho)
  • Capita de lactancia (esta no es necesaria, solo si no te sientes cómoda o hay mucha gente, nunca falla)
  • Tener instalado el carseat en el auto
  • Documentos necesarios e identificaciones oficiales
  • Cargadores de celular (para ti y tu acompañante)

…you got this mom!

10 tips de lactancia por 10 mamás

10 tips de lactancia por 10 mamás

Para celebrar este año la semana mundial de lactancia, quise reunir para ti 10 tips por 10 mamás para ayudarte y acompañarte en este camino.

Sabemos que no es fácil, y muchas veces nos podemos llegar a desesperar y no entender como hacerlo, así que te dejo estos consejos por cada una de estas increíbles mamás que ya pasaron por esta etapa.

1. Comer sano – mantener una dieta balanceadaLACTANCIA-02

Todas absolutamente todas queremos regresar a nuestro peso como por arte de magia, lo cierto es que tú bebe necesita de los mejores nutrientes y si empiezas a contar calorías mientras das pecho la calidad de tu leche baja. Recuerda que es su momento 😍  — CINDY @ladymalinche

2. Tener tu banco de leche

LACTANCIA-04Somos seres humanos y es necesario y sano darnos un “break”, contar con leche materna almacenada te permite despegarte un ratito de tu bebé y él estará perfectamente alimentado.

Puedes empezar a almacenarla cuando tu bebé y tu ya estén perfectamente adaptados a la lactancia. Mi recomendación es al mes de nacido. — ALMA @hellomama.mx

3. La importancia de la succión

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Para mejorar tu producción de leche, recuerda que todo lleva sutiempo, desde mi experiencia te puedo decir que no hay nada mejor que la succión de tu bebé, constante y con frecuencia, eso es lo que hará la diferencia. No olvides de beber mucha agua, seguir tomando tus vitaminas y confiar en ti, eso es muy importante.
— NAY
@madreneta

4. Paciencia

LACTANCIA-03Al principio es muy estresante la lactancia y mas cuando eres mamá primeriza. Es un mundo nuevo una vida dependiendo totalmente de nosotros pero lo importante es tener “paciencia”. Nosotros le transmitimos todo al bebe y eso muchas veces hace que también se estresen y se dificulte mas la succión. Busca opciones que te hagan sentir tranquila como buscar ayuda (familia, asesora de lactancia, etc). No eres la única muchas han pasado por esta etapa. Relájate, respira profundo y poco a poco se acostumbraran los dos y podrán experimentar la maravillosa conección que es la lactancia. —ADRIS @mama100porciento

5. Asesórate 

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No tengas miedo de pedir ayuda, de ver videos de cómo es un buen agarre, de preguntar, preguntar y preguntar hasta estar completamente segura de cómo lo estás haciendo. Existen muchas asesoras de lactancia gratuitas, otras con costo y con una comunidad de apoyo que harán de este proceso algo mucho más sencillo y disfrutable, recuerda que todo esto cada día se hará mucho más sencillo y habitual. Pronto lo harás tan natural que no te vas acordar que batallaste. — NATALÍ @nataliruiz

6. Conoce sitios seguros de información accesible donde quiera que estes

H*E-lactancia Es una página de internet con Información de compatibilidad de diversos productos con la lactancia materna. Desde medicamentos hasta cosméticos y mucho más. Es un sitio seguro donde la información es brindada por especialistas, pediatras y farmacéuticos. Solo tienes que escribir en el buscador lo que quieres saber si es compatible con la lactancia y enseguida te arroja toda la información. — HAYDEE @mama.haydee

7. Sólo por hoy

fRecuerda que no estás sola, muchas hemos pasado por lo mismo. Sí hay días muy buenos y otros no tanto por eso te recomiendo decirte a tí misma “sólo por hoy”. No te presiones, todas queremos dar pecho hasta los 6 meses como mínimo pero ve poco a poco, ¡día a día! — FER @mamaentennis

8. Lleva una bitácora

LACTANCIA-06Para la mamá que va a iniciar un banco de leche llevar una bitácora te va a ayudar mucho. Ahí puedes apuntar cuantos litros de agua tomaste en el día, si tomaste tu vitamina, si tomaste algún suplemento, cuántas oz de extrajiste y a que hora. Hacer esto todo el mes, cada mes, te va a ayudar a darte cuenta que te hace mejor o peor día a día. Y así podrás corregir la cantidad de agua, modificar el suplemento, el alimento, etc. A mi me ayudo demasiado llevar un control para conocer mi cuerpo en la lactancia. — MAYELA @nextdoormom_

9. Conoce tus derechos

LACTANCIA-07Como mamá lactante tienes derecho a espacios dignos para amamantar y sacarte leche. Si trabajas en oficina, esta te debe de proporcionar un espacio agradable en donde puedas sacar y almacenar tu leche… así como el tiempo que necesitas para hacerlo. También en algunos aeropuertos, centros comerciales ya hay cuartos de lactancia, habilitados para eso. Búsca e infórmate.

Puedes dar pecho tapada o destapada en un lugar público, eso ya depende de ti y tus comodidades, pero nadie tiene derecho a decirte que te vayas de un lugar por estar amamantando a tu bebé. — LILY @yougothis_mom

10. Confía en ti, en tu cuerpo, en tu capacidad de amamantar

aEs un acto natural e instintivo. Si eres primeriza piensa en que tú y tu bebé aprenderán einiciarán juntos esta aventura, las primeras semanas son aprendizaje puro para ambos y puede que en algún momento te sientas agobiada, pero tranquila, no estás sola, recuerda que cada día es diferente, igual que cada bebe, así que por favor no te compares.

Por último, no mires el reloj. Descansa siempre que sea posible. La limpieza no importa, y sobre todo disfruta de las caricias y de la intimidad con tu bebé y nunca dudes de tu cuerpo, nacimos diseñadas para esto. ¡Tú puedes hacerlo! — AIRIN @airininaction

…you got this mom!

Un año de ser mamá

Un año de ser mamá

Mi bebé cumple un año. Un año. No lo puedo creer. Me pongo a pensar en el momento en que supe que estaba embarazada. Ese momento de “es neta?! Ya?!” 

Nosotros ya habíamos decidido que queríamos familia. Y empezábamos a “intentar”. Pero fue tan rápido, desde el momento que empezamos, no hubo otra menstruación, “pegó de inmediato”. (Al decirlo y vivirlo me siento enormemente bendecida). Fue un shock grande, sentí mucha incertidumbre, miles de dudas, emoción, ansia, sentimiento, adrenalina… no sabía que hacer. No sabía por donde empezar, cuáles eran los primeros cuidados, que cosas comprar, untarme, tomarme, ponerme, nada! Lo primero que hice fue comprarme el libro “What to expect when you’re expecting” y una agenda para apuntar TODO lo que sentía físicamente y también en el alma, para mis dudas para el doctor y para otras mamás.  Empecé a leer e investigar mucho en el tema, y quedé fascinada. Me puse a hacer anotaciones en mi agenda de cosas que leía en libros o en blogs y hasta en revistas. Me preparé mucho para la llegada de Luca. 

Claro está, una cosa es la teoría y otra la práctica. Cuando nació y me lo entregaron, fue como un “wake up call”, un “ok, ya leíste, ahora aplícalo” y no sabía por donde empezar. A pesar de haber ido a clases y leído e investigado, me sentía inútil con el bebé en brazos, hombros alzados, tensa, nerviosa. En cambio mi esposo, tranquilo, relajado y con una paz enorme. El me enseño a cambiarle el pañal,  cargarlo, a bañarlo y hasta a darle pecho. No se como le hubiera hecho para sobrevivir esos primeros meses sin su apoyo e instrucción. 

Los primeros 3 meses fueron LOS-MÁS-DIFÍ-CI-LES. Adaptarse a la lactancia no es tarea sencilla. Pensar que porque es natural, y es tu cuerpo, va a ser fácil, fue lo PEOR que pude haber pensado. Creo que cuando me “bajó la leche” fue el peor dolor de la maternidad, más que las contracciones y el parto. Era muchísima presión y tensión, nervio, frustración. No sabía como acomodármelo, tenía los hombros y brazos tensos, me retorcía del dolor los 4 días desde que llegué a mi casa. Mi esposo tuvo que hacerme “masajes” en el pecho que más bien se sentía como “molcajeteadas” para que las boobs no se me pusieran como piedra y el dolor pasara con los días. El agua, el aire, cuslquier tela, TODO DOLÍA. Pero pasó el dolor y ya sólo era cuestión de acostumbrarnos y sentirnos cómodos a hacerlo en público (qué también tardamos 2 meses en lograr). Después de eso, fue tan fácil y natural que no quise ponerme un límite de tiempo y hasta la fecha lo disfruto mucho. No siento una conexión mágica entre el y yo (aunque lo disfruto muchísimo) pero si un milagro de mi cuerpo y la naturaleza. 

Los días constaban de Luca llorar todo el día y dormir toda la noche. Yo ya no sabía que hacer ni que día era. Tuvimos pocas visitas, pero cuando se fueron, quedamos el y yo solos (y para ser honesta, no me dejaba ayudar mucho por la visita porque sabía que ellos venían sólo unos días y yo necesitaba prepararme para cuando estuviera yo sola.) Y me sentía horriblemente perdida. Sentía que los días se me iban y no alcanzaba a hacer nada. Solo despertaba, daba pecho todo el santo día y cambiaba pañales, a veces comía e iba al baño… a veces. Es muy duro estar sola, sin familia o amigos y sin ayuda. 

Los días pasaban y se convertían en meses y me acuerdo perfectamente el día en que dije “hoy empiezo a disfrutar de tener un bebé” y me sentí pésimo porque ese día fue aproximadamente en el 4-5to mes. Y me preguntaba como era posible que el resto no lo haya disfrutado, si era mi bebé y estaba tan chiquito. Pues así fué, no es que no lo haya disfrutado, simplemente fue una prueba grandísima para mi el criarlo casi sola y sin saber mucho del cuidado de un bebé. Y cuando por fin pasé esa línea, esa neblina, pude voltear hacia atrás y decir, “wow, si he avanzado y lo estoy haciendo bien”.

Y así ha sido con toda etapa hasta ahorita, sales de una y entras a otra.  Ves mejoría y hay una recaída, todo está perfecto y de pronto una regresión de sueño, dientes, gripa, etc, etc, etc. Pero con los meses agarras la onda y entiendes que todo es parte de, que en unos días se le va a pasar .

Todo lo que hemos vivido este año nos ha hecho muy fuertes y muy unidos. Es un cumpleaños en familia. Un año de vida de Luca. Un año de Mayela mamá y un año de Pepe papá. Y un año de familia.

El que Luca cumpla un año claro que es importante, ha logrado cosas enormes (en mis ojos de mamá) que si me las hubieran platicado cuando apenas nació, no las hubiera creído.

Pero también es mi cumpleaños de mamá. Porque yo, Mayela mujer, existía. Pero Mayela mamá, no. Y la Mayela mamá que hoy se ve en el espejo es completamente diferente a la que se veía esos primeros días de post-parto, de calzones de abuelita, de panza de embarazo de 6 meses, de dolor en el pecho, de no entrar en los jeans y SOBRETODO de pensamiento y paciencia. 

Este año lo celebro sintiéndome ganadora, vencedora, triunfadora. Sabiendo que nadie sabemos que estamos haciendo, pero aprendemos sobre la marcha. Entendiendo que el principio es difícil y parece no mejorar, pero hay una luz y todo mejora tarde o temprano y cuando mejora, y volteas a ver esa tempestad, piensas que no era tan mala, porque ahora ya eres más fuerte y sabes que lo podrías soportar de nuevo.

El primer año de mamá también se debe celebrar, gozar, reconocer y valorar. 

Tú, mamá que estás del otro lado de la neblina, te estamos esperando todas del otro lado, con los brazos abiertos, una sonrisa de empatía y reconociendo tu ENORME valor. 

Feliz cumpleaños Luca. Feliz cumpleaños Mayela mamá. Y feliz cumpleaños a ti que te identificas con mi historia. 

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Mamá. Nueva pareja, ¿Por qué no?

Mamá. Nueva pareja, ¿Por qué no?

Hola, soy Mónica Bárcena Anguiano. Moreliana Tengo 31 años y 3 hijos. ¿Cómo hago todo esto con 3 hijos? Con el apoyo incondicional de mi esposo al que le gusta que cumpla mis metas y sueños, porque el ser mamá no debe impedirlo.

Quiero contarles mi testimonio de que mamá puede tener una vida de pareja cuando no se dio de la manera que esperaba con el papá de sus hijos.

Patricio llegó cuando yo tenía 25 años. Fue un cambio total en mis planes y sueños. Su papá siempre estuvo presente y es un buen papá, sin embargo, ese trance de ser “novio” a ser “cabeza de familia” no se dio.  Esperé siempre la frase: “vámonos a vivir juntos” lo que para mí hubiera sido todo, aunque no tuviéramos nada y empezar de 0, pero eso tampoco pasó.

La vida te pone en el lugar correcto en el momento justo, aunque al principio reproches y sientas miedo al cambio. Por azares del destino, una amiga me contactó para suplirla 15 días en recepción, pero esos 15 días se convirtieron en un año en el cual yo ganaba super poquito, pero me alcanzaba para las necesidades de Patricio. Y ahí fue cuando vi que si se quiere se puede y que hubiéramos hecho muchas cosas como familia, los tres, pero siempre había un “pero”.

Empezó a cansarme esa situación y si me preguntan, una de las decisiones más difíciles ha sido el terminar esa relación. Si es feo cuando no hay hijos de por medio, cuando hay, es horrible. Además de que la gente empieza a hablar y a juzgar: ¿Por qué? ¿Qué va a ser de Patricio? ¿Por qué no aguantas un poco o le echas más ganas? Pero nadie te pregunta: ¿Cómo estás? ¿Qué necesitas? De hecho, algunos “amigos” se alejaron.

Dos párrafos arriba les decía que la vida te pone en el lugar correcto en el momento justo y ese trabajo me dio la oportunidad de conocer a alguien. Alguien que pronto se convirtió en la persona más importante para mí y con quien he compartido, hasta la fecha, 5 años de los más felices de mi vida. Claro que para llegar hasta aquí fue otro show: la gente vuelve a hablar, tu familia se preocupa, la familia de él no quería conocerme, el tema de los ex, en fin. Aún así, decidimos darnos una oportunidad y hoy, 5 años después de toda esa situación, tenemos una familia muy bonita y grande ya que él tiene 2 hijos de su matrimonio pasado, Patricio, y dos hijos nuestros, y si pudiéramos y la economía lo permitiera tendríamos más jaja ya que él me da la seguridad de que todo va a estar bien, aunque los planes cambien.

Definitivamente no estaba en mis planes toda esta historia, pero ahorita mi vida es mucho más bonita de lo que imaginé. ¡Sí! Soy mamá y al igual que cualquier persona tengo derecho a decir ¡No! Cuando algo no me hace feliz e ir por lo que sí, ya que al estar bien yo, mis hijos están bien.

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Vanidad vs. Maternidad

Vanidad vs. Maternidad

Soy Fernanda, tengo 29 años y soy de Tijuana viviendo en Hermosillo desde hace casi 3 años. Soy educadora y mamá de Sofía de 1 año 9 meses y de Andrea de 6 meses.

Decidí escribir sobre este tema porque me he topado con muchas mamás que se preocupan demasiado por cómo se ven hacia los demás o bien, todo lo contrario, no tienen ninguna preocupación por arreglarse ya que están tan adentradas en su maternidad y se olvidan de ellas mismas, que aclaro no tiene nada de malo y es el punto que quiero tocar.

Cuando nació Sofía (mi primer hija) me olvidé un poco de mí y de mi apariencia física. Podía durar semanas con bigote, las uñas descuidadas y ni hablar de la depilación. Y se, que en gran mayoría somos muchas a las que nos pasa, pues es realmente el momento de nuestros hijos que han llegado a este mundo y estamos en proceso de adaptación madre-hijo.

A los 5 meses de que nació Sofía yo ya estaba haciendo ejercicio y regresando poco a poco a mi peso y figura antes del embarazo. Un día con nauseas y mareo tuve que parar el entrenamiento para salir corriendo y comprar una prueba de embarazo y claro que no pude aguantar me la hice en el baño del GYM. Oh sorpresa salió positiva! ¿Se imaginan que sentí cuando por fin me sentía más delgada y casi llegando a mis metas sobre mi físico? . En ese momento claro que me emocioné pero al mismo tiempo pensé en que todo ese esfuerzo de meses y días haciendo ejercicio se habían terminado. Muy contenta le di la noticia a mi esposo pero con esa cosquillita por dentro de que otra vez tenía que pasar por 9 meses de embarazo y unos 12 kgs como mínimo de nuevo.

Si has leído hasta aquí pensarás que soy de esas mujeres súper arregladas, skinny, fit, etc, etc. Pues no, cero y no es a lo que quiero llegar. El punto es que la maternidad es lo más hermoso que me ha pasado y no lo cambiaría por nada, no quiero ser la mamá modelo que se preocupe más por su apariencia que por su familia. Además que en mi situación fueron 9 meses de embarazo por 2 y meses de post-parto (haz la cuenta) ya después de eso poco a poco he podido integrarme a una alimentación balanceada y a hacer ejercicio cuando puedo.

Lo que si creo es que el cuidado de nuestro aspecto físico no está peleado con nuestra maternidad, y muchas veces creemos que otras mamás tienen su vida perfecta al verlas en taconadas, con pestaña y bien perfumadas. Sí, la maternidad nos hace olvidarnos un poco o mucho de nosotras, nos hace aguantarnos las ganas de ir al baño por muchas horas, nos hace bañarnos a las 5 de la tarde si bien nos va y ponernos la ropa que primero que se nos cruce enfrente.

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A todas nos gusta sentirnos bonitas y por eso quiero invitarte a que cada vez que tengas oportunidad date un tiempo para cuidarte a ti. Es cuestión de organizarnos y saber con quién dejamos a nuestros bebés para aunque sea ir al manicure 1 hora o meternos a bañar con la tranquilidad del mundo y arreglarnos a nuestro ritmos. Atrévete a hacerlo, tus hijos estarán bien cuidados y te aseguro que tú te sentirás mucho mejor contigo misma y por lo tanto con tus hijos y familia.

Y como en todo, nada en exceso es bueno, esta bien que nos preocupemos por nuestro físico y nos demos tiempo de consentirnos nos lo merecemos ¿o no?

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Hiperemésis gravi… what!?

Hiperemésis gravi… what!?

¡Hola! soy Tere, tengo 32 años y vivo en Monterrey con mi esposo y mi chiquitín de casi 2 años, César. Soy mamá de tiempo completo, fotógrafa, diseñadora y consultora en sistemas de productividad.

Nunca se me va olvidar el sentimiento de cuando me enteré que estaba embarazada, era un mar de lágrimas de felicidad, nervio, amor, miedo y mil cosas más. No llevaba ni una semana de haberme enterado y ya tenía mi pinterest board explotando de ideas: las fotos de la panza, el álbum con notitas por cada mes, recetas saludables y tips de cómo organizarme super bien para hacer todo esto mientras emprendía mi negocio.

Sorpresa la que me llevé cuando me dió el primer bajón de energía y la primera náusea, sabía por mis amigas y todas las películas del “morning sickness” pero ¡¿que fregados era esto?! Cero “morning” era “all freaking day” y cero estilo romantic comedy, era ¡el exorcista!

Empezó super temprano y super agresivo todo, había días en los que vomitaba cada hora y no me podía tragar ni mi propia saliva. Pasaron semanas en las que sólo me despertaba y me arrastraba al sillón para sentir que había hecho algo. La rutina de mi esposo consistía en dejarme vasos de agua, coca light y hielos y variedad de galletas saladas y tostadas antes de irse al trabajo, luego regresaba a la hora de la comida a subirme un plato que parecía para un niño de 2 años con la esperanza que esta vez no lo devolviera pero con bolsa en mano porque sabía que probablemente iba a pasar y todas las noches aguantaba mis lágrimas de cansancio y desesperación de que no podía valerme por mi misma.

Cero me imaginaba mi embarazo así, no podía ir a trabajar ni trabajar desde mi casa porque todo me mareaba, fueron semanas sin manejar, sin bajar escaleras y sin poderme bañar parada, etc. Para no hacerles el cuento largo, fue hasta que acabé en el hospital que me enteré que existía un versión intensa que se llamaba hiperémesis gravídica y no era algo de los primeros tres meses como todo mundo me decía, vomité hasta el día en que nació mi hijo.

Bye mi álbum de pinterest, tenía que hacer un nuevo plan. Después de los primeros tres meses de miedo empecé a ver la luz, ya tenía tantita más energía, mis vómitos habían disminuido a 3-5 veces al día y empecé a organizarme alrededor de mis olas de energía. Acepté que no iba a lograr todo lo que me había propuesto y tenía que poner prioridades. Me propuse hacer UNA sola cosa al día, pero tenía que ser realmente importante, y me iba a sentir orgullosa cada vez que la lograra.

Empecé a ser mucho más productiva de lo que me imaginaba, el sentimiento de estar palomeando cosas tan importantes me motivó a seguir mejorando y en muy bueno días hasta palomeaba 3 prioridades. Una vez que nació mi hijo, y empecé a recuperar mi energía, me propuse seguir perfeccionando esta técnica y hoy, casi 2 años después, sigo usándola para poder ser emprendedora y mamá de tiempo completo.

Espero mi experiencia sirva de apoyo moral a las mamás que estén pasando por algo parecido, porque si algo me di cuenta, es que cuando encuentras a alguien en tu misma situación te sientes comprendida y a veces eso ayuda mucho más que cualquier palabra de aliento.

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También les dejo algunos tips que me ayudaron mucho y/o me hubiera gustado saber.

  • No tengas miedo de sonar exagerada con tu doctor, dile si te sientes muy mal y no te esperes a terminar en el hospital. Hay medicamentos que te puede recetar ya sea en pastilla y/o en inyecciones para poder controlar este padecimiento. Pregúntale por hiperémesis gravídica si tienes vómito excesivo, fatiga, pérdida de peso, deshidratación, salivación excesiva y malestar todo el día.
  • Encuentra tu snack que puedas tolerar a prueba y error, para muchas eran las saladitas, en mi caso eran las habaneras integrales, y tráelas a todos lados. También toma bebidas extra extra frías.
  • Compra un rollo de bolsitas de plástico (pudieran ser poo bags de perro jaja) para traer en la bolsa para cuando no llegues al baño, que en mi caso era 50% de las veces. Ah y unos chicles de menta para después.
  • El antibacterial exgerm era mi salvación porque aparte de limpiarme las manos cuando más bajas traía las defensas, como huele mucho a alcohol, olerlo me calmaba las nauseas y me ayudaba cuando sentía que se me bajaba la presión.
  • Trata de evitar usar productos con mucho olor (perfumes, desodorantes, cremas, etc) Hasta mi esposo tuvo que cambiar sus productos jaja
  • Busca una silla para bañarte sentada en la regadera y evitar desmayos. (A veces una gotita de eucalipto en la regadera ayudaba a las nausea tmb)
  • Avisar en el trabajo y a familiares sobre tu condición para que te apoyen, te den espacio y de pasada te evites comentarios de “es sólo los primeros 3 meses” y “a mi también me dio morning sickness”
  • Para días malos en los que no podía ni ver la tele ni leer, ni pararme, los podcasts y los audiobooks eran mi salvación. Les recomiendo el app Audible para audiolibros.
  • Ten un mini fridge, hielera y/o una mini despensa con bebidas frías y comidas básicas que NO huelan y que puedas alcanzar sin tener que caminar más de 10 pasos para los muy malos días en los que no puedas ni pararte o tolerar el olor de la cocina.
  • ¡Te recomiendo mucho el especial de netflix de Amy Schumer! Es una comediante que también tuvo hiperémesis y se avienta unos muy buenos chistes. De hecho por ella me enteré de esta página con super buenos recursos si estás pasando por esto http://helpher.org/tools/
  • Y sobre todo no te sientas mal por no poder hacer nada, lo importante es tu salud y la de tu bebé. YOU GOT THIS MOM!

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Ser hija, ser mamá

Ser hija, ser mamá

Hoy día de las madres me he puesto a reflexionar un poco sobre la maternidad y el corto camino que llevo siéndolo.

Tengo 27 años de los cuales, 1 año 7 meses los he vivido como mamá, pero los 27 completos como hija de una madre excepcional.

Recuerdo mi niñez, de como veía a mi mamá hacia arriba, como sentía esa tranquilidad cuando estaba cerca de mi y me preparaba algo delicioso de comer. Ella era mi mayor admiración, jamás se iba a equivocar y sabía que hacer en toda situación.

Ante cualquier problema ella nos decía “ríete ca…” (si, mi mamá es un poco maldicienta jiji) y siempre nos hizo ver todo con mas tranquilidad, burlas y risas.

Hoy siendo mamá, me doy cuenta como ella no siempre tuvo la razón, no siempre supo que hacer, ni que cocinar… ella probablemente no tenía idea de lo que estaba haciendo, pero todo lo hizo con amor.

A los pocos días de convertirme en mamá, lo primero que hice fue llorar con ella y decirle “¿como le hiciste?” Y es que el amor de una madre no se puede dimensionar hasta que lo vives en carne propia. Yo no sabía lo mucho que me amaba mi mamá hasta ahora, porque obviamente lo sabía, pero no con esta realidad que tengo ahora… sintiéndolo en cada parte de mi.

Gracias mamá por amarme tanto, gracias por tus consejos, por acompañarme, nunca por delante si no a mi lado, enseñándome tanto.

Gracias por hacerme tu hija, que ahora se ha convertido en madre.

…you got this mom!

Aquí les dejo el video completo que hice para ustedes este día de las madres. Gracias a todas las que colaboraron ♥️

5 consejos para elegir a un buen doctor

5 consejos para elegir a un buen doctor

Escribir sobre este tema siempre se me ha hecho complicado, porque todas tenemos opiniones y requisitos diferentes al momento de buscar un doctor, ya sea tu ginecólogo, pediatra, odontopediatra , etc. Pero hace unas semanas les pregunté por instagram cuales eran las características que buscaban ustedes en un buen doctor, y gracias a eso hoy les escribo 5 que creo que la mayoría de nosotras buscamos.

1.  Confianza

Un doctor que inspira confianza hace que nos sintamos mucho más tranquilas con cualquier tema. Es super importante que te sientas a gusto y puedas sentirte con la libertad de preguntarle todo. Muchas veces algunos doctores están con mucha prisa… te atienden como si fueras una más en su día y hasta sientes que no te puso atención. Obviamente el/ella ven pacientes diarios, con mil y un problemas y tal vez mas fuertes que los que los tuyos, pero es importante que te de confianza y tranquilidad estar ahí.

Que te de confianza preguntarle un millón de veces si es necesario algo de lo que no entendiste, o alguna duda que tengas. Es importante siempre tener las cosas claras y sobre todo que te apoye en tus creencias y planes.

2. Preparación y recomendación

Para llegar a ser médico se necesitan muchos estudios, todos pasan muchos filtros y deben estar en estudio constante, sin embargo existen algunos mucho más preparados que otros. Un punto muy importante es fijarnos en su especialidad y si es alguien recomendado.

Ojo: Existen muchos doctores que se ponen de “moda” pero no por eso son los mejores. Pregunta con diferentes personas si l@ conocen, tienen buenas recomendaciones, etc.

3. Buen trato

No se si les ha pasado, pero que van con un doctor y tal vez es MUY inteligente, pero su trato no es de lo más amable. Obviamente aquí debes ser consiente de que es lo que buscas. Si estas pasando por una enfermedad grave y el/ella es el mejor, pues ¡ve! Muchas veces existen muchos doctores muy “fríos” pero son excelentes en diagnosticar una enfermedad que otros no veían. Solo debes de ser consiente que el/ella no va a ser el osito cariñosito que te va a apapachar… te dirá la realidad de las cosas, muy atinad@.

Ojo: no por ser una persona “fría” inmediatamente es un mal trato. La relación debe de ser siempre de respeto, objetividad, y lo mas importante ÉTICA.

Si vas a una consulta, y algo de lo que dice o hace no te agrada… no tienes porque estar ahí. Recordemos que estamos pagando nosotros por estar informados y tranquilos con esa persona.

4. Cercanía con sus pacientes

¿Te ha pasado que vas con un doctor y después hasta lo extrañas? Si es asi, ¡¡¡no l@ dejes!!!! jajaja. La buena relación de un doctor con su paciente no digo que debe de ser de amistad, pero es un punto súper a favor si el doctor esta al pendiente de su paciente y no solo se queda en la consulta.

¿A que me refiero con esto? Si tu le hablaste al pediatra porque tu hij@ lleva vomitando toda la noche, te recetó una medicina y están en tratamiento… un detalle de cercanía es si el doctor te pregunta como sigue, si ya mejoró, etc. Algunos no lo hacen por tiempo (y es super entendible) pero si lo llegan a hacer, es un detalle que muchas de nosotras lo apreciamos.

5. Disponibilidad

¡Híjole! ¿Cuantas de nosotras hemos estado esperando mas de 1 hora para entrar a una consulta? o que marcas al doctor para hacer cita y te la dan dentro de 1 mes o 2 jajaja what? Existen muchos doctores que tiene agenda llena TODO EL TIEMPO… y puede ser algo bueno para ellos pero para nosotros muchas veces no es práctico.

La disponibilidad de un doctor es clave, porque así también tiene tiempo de escuchar, atenderte con calma y recetarte lo que necesitas.


Si encuentras un doctor con estas 5 cualidades, ¡¡¡no l@ dejes jamás!!! jajaja, obviamente hay algunos puntos que son más fáciles de encontrar que otros, pero lo importante es que tu te sientas en confianza y que puedas estar tranquila.

Existen muchísimos doctores, todas tus amigas pueden ir con uno y lo aman… pero a ti nada mas no te hace click y estás en todo tu derecho de buscar a alguien mas. No todas buscamos lo mismo, tenemos diferentes personalidades, creencias, prioridades… así que con quien tu y tu familia se sientan cómodos, eso es lo más importante.

Si tienes algún otro consejo que te ha funcionado para elegir un doctor, no dudes en dejarlo en los comentarios para compartir.

… you got this mom!

 

Yo también juzgué

Yo también juzgué

Día internacional de la mujer… día en donde se conmemora y celebran a aquellas mujeres que lucharon por tener igualdad y respeto. Un día muy importante, históricamente, pero mas allá… un día que me hace pensar en mi, en todas, en aquellas mujeres que juzgué, en aquellas mamás que señalé, en aquellas que critiqué.

¿Cuantas veces no hemos juzgado a alguien sin conocer su realidad? Hago esta pregunta y me vienen mil y un pensamientos a la cabeza, porque mas de una vez lo he hecho… y sobre todo antes de ser mamá, cuando se nos hace fácil juzgar y hablar de los demás cuando no estas en sus zapatos.

Yo también juzgué a aquella mamá que perdía la razón y le gritaba a sus hijos en un lugar público. “¿Que le pasa a esa señora?” “¡Que controle a sus hijos!” 
… y ella probablemente ya había perdido la paciencia después de varias horas sin dormir acumuladas, trabajo, casa, familia, y muchas otras cosas.

Yo también juzgué a aquella mamá que le ponía el iPad a sus hijos y tenía unos minutos para hacer cosas. “¿Porque hace eso?” “Yo jamás le pondría el iPad a mis hijos” “Que los entretenga de otra forma”Cuando la pobre mujer ya había intentado de todo y necesitaba cinco minutos de silencio.

Yo también juzgué a las que daban pecho en público. “¿Porque no se cubre?” “Yo no quiero estar viéndole su pecho”Cuando todo lo que quieres y te importa es que tu bebé coma y esté bien, sin ser juzgada y señalada por los demás. Darle pecho a tu hijo es lo mas maravilloso y natural; realmente no lo entendía hasta que lo viví.

Yo también juzgué a las mamás que preguntaban todo. La típica mamá que le marcaba mil veces al doctor, a su mamá y mil amigas para saber si todo estaba bien… Y ahora me río, porque lo he hecho un millón de veces.

Yo también juzgué a las mamás que decidían quedarse a cuidar a sus hijos y no trabajar. “¿Porque no quieren hacer algo de su vida?” “Van a dejar atrás su profesión”…Y me doy cuenta que es la profesión mas difícil de todas, y es el trabajo mas cansado pero con mas satisfacción.

Mil y un veces nos pasamos la vida juzgando a los demás… somos las más duras, incluso con nosotras mismas. Nos hacemos sentir mal, en lugar de levantarnos.

Hoy solo quiero dejarte esto… cuando veas a otra mujer, haciendo algo que tu no harías, piensa que tiene una razón que va mas allá de un pequeño momento.

Seamos menos enemigas y más amigas, menos criticonas y más comprensivas, menos complicadas y más relajadas. Seamos mujeres que apoyan a otras mujeres en lugar de opacarlas. Seamos mujeres que inspiren a otras a ser auténticas, seamos valientes, seamos apoyo, seamos mujeres.

…you got this mom!