Mamá pre y post parto

Mamá pre y post parto

Hoy tenía muchas ganas de escribir sobre este tema que he traído dándole vueltas las últimas semanas.

Cuando estamos embarazadas es increíble la atención hacia la mamá. Todos a tu alrededor están pensando en ti… te preguntan si ya comiste, te ofrecen un lugar para sentarte, todos se interesan por tu salud, por tu descanso, etc. y realmente quieren que estés bien.

Pero, ¿que pasa cuando nace nuestro bebé? De pronto, muchas de las atenciones que giraban en torno a ti, ahora cambian y se enfocan en tu bebé… que es totalmente normal, pero hoy quiero hablar de los sentimientos por los que podemos pasar en esta situación.

Obviamente después del parto hay un millón de emociones que ni siquiera nosotras podemos controlar. Desde un amor inexplicable por tu bebé, hasta llorar en la regadera porque ya no lo tienes dentro de ti, o te sientes extraña con tu cuerpo. Si, son muchas cosas, sin embargo, podemos con todas ellas pero necesitamos en estos momentos también atención y apapachos de la gente cercana a nosotros.

Sé que a veces es difícil hablar de nuestros sentimientos con los demás, pero si estás a punto de ser mamá, te sugiero que platiques con tu pareja, mamá, amigas o con quien te sientas en confianza para pedirles que no te suelten. Que no suelten la atención hacia ti, y que por mas que es una felicidad enorme tener a un bebé en sus vidas, también te pregunten como estas tu, si ya comiste, o si necesitas un momento para sentarte.

Es difícil reconocer que necesitamos atención y que nos sentimos vulnerables en algunos momentos, pero tenemos que ser consientes de que los que están a nuestro alrededor a veces no se dan cuenta de que pasamos a un segundo plano.

Y si tu no estás embarazada, pero tienes a alguien cercano que lo está… no la sueltes. No dejes de preguntarle por su salud, su bienestar, si necesita comer, si necesita ayuda con algo de su casa, hijos, etc.

El día del nacimiento de tu bebé, no sólo llega una persona nueva al mundo, nacen dos. Nace una nueva versión de ti (aunque no sea el primero), una nueva mamá que al igual que el bebé, necesita mucho amor y cariño en esta etapa post-parto.

…you got this mom!

 

¿Cuántos regalos son suficientes?

¿Cuántos regalos son suficientes?

Se acerca mi época (y la de muchas) favorita del año, y es que creo que cada vez la disfruto más y más. Siendo papás, esta fiesta puede dar muchos giros y con ello llega la emoción de volver a recibir a Santa Claus, los Reyes Magos, la ilusión y alegría de la Navidad.

Recordemos que esta época, (en especial para los cristianos) es cuando celebramos el nacimiento de Jesús, la esperanza, y la unión como familia. Muchas veces perdemos y olvidamos el motivo principal de la Navidad y nos dejamos llevar por la mercadotecnia. Nos saturamos de cosas, productos, regalos y queremos ser los primeros en tener todo decorado y listo desde antes que llegue diciembre.

Todo el tiempo estamos buscando el regalo perfecto… que si para tu mamá, tu esposo, tu hermana, los hijos, tus amigos, el detallito para los vecinos, etc. y compramos por comprar sin cuestionarnos si realmente es algo que necesitan, si los ayudará a crecer o solamente es un regalo superficial que en unos días acabará olvidado en una esquina.

Me puse a reflexionar un poco, y es que esta es la tercera Navidad de Mariana, pero la primera que realmente entiende un poco más acerca de los regalos y Santa Claus. Queríamos como papás que fuera un momento mágico, pero también realista y no llenarla de muchísimos regalos y sin que ella entendiera el punto de esto.

Así que platicando con una amiga (que muchos de ustedes ya conocen, y si no síganla ya!) @nextdoormom_ nos dimos a la tarea de hacer una carta especial a Santa, en donde nuestros hijos puedan involucrarse un poco más, hacer conciencia de lo que están pidiendo y el porque de todo esto.

Existen muchas cartitas y templates predeterminados, pero no quisimos dejar de compartirles esta idea que nosotras aplicaremos con nuestros hijos, y poder acompañarlos como familia en una nueva tradición, en donde no solo pidan por pedir, si no que hagamos conciencia de las cosas que necesitamos, nos hacen crecer y queremos, y así mismo ofreciendo aquellas buenas acciones que hemos hecho por los demás durante el año. Lo mejor de todo es dejarlos reflexionar a ellos y entregar su bondad a los demás.

Les dejamos aquí el PDF descargable de la cartita a Santa, para que ustedes la puedan imprimir (si es a color mucho mejor) y puedan llenarla con sus hijos.

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Get ready for christmas!
…you got this mom!

 

Menú semanal

Menú semanal

¡Hola! Pues hoy les comparto esta plantilla que hice para organizar mucho mejor mi día y mi menú de la semana. Me inspiré completamente en mis amigas @madreneta y @nataliruizg para ponerme las pilas y ordenar mis desayunos, comidas y cenas y así no desperdiciar nada, utilizar todos los ingredientes de mi cocina y sobre todo organizar mi tiempo y comer rico con mi familia.

Aquí te dejo esta plantilla, sólo descarga el PDF e imprime.

Si la utilizas y te funciona, no dudes en mencionarnos en Instagram y ¡compartir!

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…you got this mom!

2 años

2 años

Dos años de crecer juntas, de nacer, descubrirnos, conocernos y amarnos.

Hace dos años llegaste a nuestras vidas, y te confieso que me sentía responsable de enseñarte el mundo entero y me daba mucho miedo… de mostrarte un camino de vida, y hoy me doy cuenta que fue todo lo contrario.

Aprendimos juntas sobre la marcha, nos equivocamos muchas veces. Lloramos, reímos, bailamos y cantamos. Cada día que pasa en tu vida es un nuevo aprendizaje para ti y para mi también.

Cuando no sabes expresarte y empiezan los berrinches, para mi también es un berrinche interno de no saber como reaccionar contigo… a veces pierdo la paciencia, a veces me acuerdo que yo soy la adulta y trato de calmarme para después hacerlo contigo, a veces simplemente te observo y trato de comprenderte.

Cuando ríes y bailas, me enseñas lo simple que es la vida y lo fácil que es disfrutarla. Que no debemos pasar el tiempo preocupados por tonterías y disfrutar el presente.

Cuando lloras del cansancio y te consuelas en mis brazos, me haces sentir especial. Me llena de fuerza saber que soy la base en donde puedes sentirte tranquila y que mis abrazos te calman y te hacen sentir amada.

Cuando te veo jugar con tus juguetes, veo el poder de la imaginación y que no lo debemos de perder nunca. Veo esa inocencia que también vive en mi y me hace recordar lo bonito que es ver la vida llena de colores e imaginarme hasta lo imposible.

Cuando veo como miras a tu papá, con unos ojos llenos de emoción y amor, me hacen reafirmar lo mucho que lo amo y de que el sea tu protector para toda la vida. Antes te confieso, que me daba miedo que robaras su atención, pero hoy me llena el corazón ver ese amor y lazo que tienen… sin duda la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Estos dos años he crecido siendo tu mamá, hemos crecido juntas y todavía nos falta mucho camino por recorrer, pero quiero que recuerdes que a tus dos años de edad, he aprendido más que en toda mi vida.

Sigamos disfrutando de este camino, aprendiendo y creciendo como familia. Te amo mi vida, feliz cumpleaños.

…you got this mom!

 

Real people. Real life.

Real people. Real life.

Vivimos en el boom de las comparaciones y todo esto es gracias a las redes sociales.

He notado que muchas podemos llegar a perder el interés de lo que estamos viviendo por ver la vida de alguien mas, y es un grave problema.

Es abrumador estar en constante comparación. Quiero dejarte estos pensamientos, con los que he reflexionado y me han ayudado a ser más feliz.

Entrega a los demás lo que quieres para ti

Si asi de sencillo, si quieres una vida feliz, tranquila, llena de agradecimientos… empieza por hacerlo tu. Ordena tu mente y entrega pensamientos y actitudes positivas a los demás. Todo regresa y que mejor que recibir cosas bonitas.

Compárate, pero contigo misma

Un ejercicio que me gusta mucho hacer es pensar en mi hace 5 años o incluso 6 meses, 1 año, escribir o pensar que estaba haciendo y en que he mejorado y que podría hacer diferente. Voltéate a ver a ti… no a los demás.

Analiza la información

Infórmate y con eso, agarra lo que te funciona y lo que no. Estamos en la época donde hay información por todos lados y es algo súper bueno pero muchas veces nos abrumamos con tanto y es mejor aprender a discernir y tomar sólo que necesitamos.

Conversaciones reales

¿Te ha pasado que cuando te juntas con amig@s de lo único que hablan es de algún influencer o alguien famoso? Uff, esto es algo que pasa muy seguido. Estamos tan metidos en esas “vidas” que duran 12 segundos, y nos olvidamos de hablar de lo que verdaderamente importa.

Hace poco nos juntamos algunas amigas, estuvimos horas hablando de temas superficiales, hasta que en un silencio una le preguntó a otra que como estaba y se arrancó llorando. Evidentemente estaba pasando por situaciones difíciles y NADIE se había dado cuenta ni preocupado por preguntar. Creo que es fundamental primero preguntar, acompañar y hablar de temas que les preocupan y están sucediendo en VIDA REAL.

Sigue a personas que te aporten algo positivo

Cada día hay nuevos influencers, nuevas opiniones, entretenimiento, etc. Analiza y piensa por un momento, quienes son personas que aportan a tu vida y si alguna de ellas te causa ansiedad o sentimientos negativos hacia tu vida… bye bye!

Escribe

Ya saben que yo soy fan de esto, y si no lo practicas, te lo recomiendo muchísimo. Puede ser en una libreta, tu celular, laptop, un blog… lo que sea pero escribe cada vez que lo necesites. Llevar tus pensamientos a palabras ayuda a hacer mas real lo que sientes y puedes trabajar en ello.

Todo esto lo comparto porque tiene un fin. Quiero comenzar a vivir mas en el presente, en lo real, en aceptar y validar mis emociones, en crear un espacio donde se hablen de cosas reales y hacer a un lado lo superficial.

Nuestra vida es un regalo, lleno de lecciones, aprendizajes y milagros. Veamos lo que está enfrente de nosotros y no en una pantalla.

… you got this mom!

Vanidad vs. Maternidad

Vanidad vs. Maternidad

Soy Fernanda, tengo 29 años y soy de Tijuana viviendo en Hermosillo desde hace casi 3 años. Soy educadora y mamá de Sofía de 1 año 9 meses y de Andrea de 6 meses.

Decidí escribir sobre este tema porque me he topado con muchas mamás que se preocupan demasiado por cómo se ven hacia los demás o bien, todo lo contrario, no tienen ninguna preocupación por arreglarse ya que están tan adentradas en su maternidad y se olvidan de ellas mismas, que aclaro no tiene nada de malo y es el punto que quiero tocar.

Cuando nació Sofía (mi primer hija) me olvidé un poco de mí y de mi apariencia física. Podía durar semanas con bigote, las uñas descuidadas y ni hablar de la depilación. Y se, que en gran mayoría somos muchas a las que nos pasa, pues es realmente el momento de nuestros hijos que han llegado a este mundo y estamos en proceso de adaptación madre-hijo.

A los 5 meses de que nació Sofía yo ya estaba haciendo ejercicio y regresando poco a poco a mi peso y figura antes del embarazo. Un día con nauseas y mareo tuve que parar el entrenamiento para salir corriendo y comprar una prueba de embarazo y claro que no pude aguantar me la hice en el baño del GYM. Oh sorpresa salió positiva! ¿Se imaginan que sentí cuando por fin me sentía más delgada y casi llegando a mis metas sobre mi físico? . En ese momento claro que me emocioné pero al mismo tiempo pensé en que todo ese esfuerzo de meses y días haciendo ejercicio se habían terminado. Muy contenta le di la noticia a mi esposo pero con esa cosquillita por dentro de que otra vez tenía que pasar por 9 meses de embarazo y unos 12 kgs como mínimo de nuevo.

Si has leído hasta aquí pensarás que soy de esas mujeres súper arregladas, skinny, fit, etc, etc. Pues no, cero y no es a lo que quiero llegar. El punto es que la maternidad es lo más hermoso que me ha pasado y no lo cambiaría por nada, no quiero ser la mamá modelo que se preocupe más por su apariencia que por su familia. Además que en mi situación fueron 9 meses de embarazo por 2 y meses de post-parto (haz la cuenta) ya después de eso poco a poco he podido integrarme a una alimentación balanceada y a hacer ejercicio cuando puedo.

Lo que si creo es que el cuidado de nuestro aspecto físico no está peleado con nuestra maternidad, y muchas veces creemos que otras mamás tienen su vida perfecta al verlas en taconadas, con pestaña y bien perfumadas. Sí, la maternidad nos hace olvidarnos un poco o mucho de nosotras, nos hace aguantarnos las ganas de ir al baño por muchas horas, nos hace bañarnos a las 5 de la tarde si bien nos va y ponernos la ropa que primero que se nos cruce enfrente.

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A todas nos gusta sentirnos bonitas y por eso quiero invitarte a que cada vez que tengas oportunidad date un tiempo para cuidarte a ti. Es cuestión de organizarnos y saber con quién dejamos a nuestros bebés para aunque sea ir al manicure 1 hora o meternos a bañar con la tranquilidad del mundo y arreglarnos a nuestro ritmos. Atrévete a hacerlo, tus hijos estarán bien cuidados y te aseguro que tú te sentirás mucho mejor contigo misma y por lo tanto con tus hijos y familia.

Y como en todo, nada en exceso es bueno, esta bien que nos preocupemos por nuestro físico y nos demos tiempo de consentirnos nos lo merecemos ¿o no?

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No eres la misma

No eres la misma

Hace tiempo en una reunión, una amiga me dijo que algunas a veces extrañaban “a la lily de antes”… me quedé en pausa y me pregunté ¿la de antes? pero, ¿que extrañan de mi que no soy ahora? ¿antes de que? ¿antes de ser mamá?

Estuve pensándolo mucho, dándole vueltas en mi cabeza, ¿que había dejado de hacer? ¿Que era lo que podrían sentir que me faltaba? Y me di cuenta que era lo todo lo contrario.

No me faltaba nada, si no que había comenzado a descubrir una parte de mi totalmente nueva. Una versión en donde existen nuevos retos y nuevas prioridades. Una versión de mi donde mis temas de conversación cambiaron y mis preocupaciones también.

Hace poco leí un texto escrito por una mamá, que decía:

Cuando por fin conozcas a tu hijo, recuerda, no tienes que quedar bien ante nadie, no tienes porque volver a ser la de antes, ni debe nadie hacerte creer que la de antes era mejor.

Ser mamá te cambia totalmente el panorama en muchísimas cosas. En todos los ambientes y aspectos eres otra, con tu esencia, pero te conviertes en una nueva TU.

Dejé a un lado las cosas superficiales, hice a un lado los temas sin sentido y comencé a preocuparme por cosas que antes no hubiera imaginado.

Tal vez ya no hablo tan seguido con algunas amigas, pero nunca las he dejado atrás. Procuro a las viejas amistades que son para siempre, sin embargo, hice nuevas amigas con las que me siento identificada por que vivimos las mismas etapas juntas. Puedo bromear y hablarle a alguna de ellas para quejarme, reírme o llorar y se que me van a entender.

He crecido y aprendido mucho mas de lo que yo imaginaba siendo mamá.

Todas cambiamos. Nos convertimos en una mejor versión de nosotras mismas, porque buscamos ser el mejor ejemplo para nuestros hijos. Porque aprendemos día con día algo nuevo de ellos y más aún, de nosotras mismas.

Conocí el amor mas profundo, el que no se puede explicar con nada hasta vivirlo en carne propia.

No soy la misma. Estamos en constante cambio, cada día voy creciendo y madurando junto con mi maternidad y eso me hace feliz.

…you got this mom!

Road trip con tu hij@, y no morir en el intento

Road trip con tu hij@, y no morir en el intento

Se acercan las vacaciones y como siempre, quiero dejarles algunos consejos para viajar con tu hij@, pero esta vez en roadtrip!

Mi esposo y yo somos fans de viajar en carretera, me encanta ver y conocer nuevos lugares mientras vamos en el camino, también porque salen platicas y temas que solo se te ocurren en ese momento. Ahora con Mariana (1 año 6 meses) nos toca viajar en carretera por lo menos unas 6 horas, y claro que me da miedo y estrés el que va a hacer todo ese tiempo y si va a aguantar.

He tratado de organizarme y poner en lista todo lo que debemos llevar para hacer de este viaje algo mucho mas tranquilo y placentero para todos. Es por esto que si sales de viaje por carretera, te dejo estos tips para que disfrutes mucho más y no te vuelvas loca jajaja.

1. Planea salir temprano

Es mucho mejor salir a un viaje de carretera lo más temprano que puedas, así aprovechas que no hay tanto tráfico, y también que tu hij@ seguirá medio adormilado y tarda en despertar.

Por ejemplo, una buena hora para salir pueden ser las 6:00 am, obviamente tu haces todo desde antes… suben maletas al carro, bolsa, snacks, biberón preparado, y ya que esté todo listo… 5:50 am tu estas despertando a tu hij@ y lo subes al carro. Que sea lo último que hagas para ya irse, porque así no le da tiempo ni de empezar a llorar, gritar o sacarse de onda jaja y ya en el trayecto le puedes dar su biberón, leche, o lo que sea que le des por la mañana.

2. Comodidad

Viste a tu hij@ con ropa cómoda. Se que muchas veces queremos traer a nuestros hijos como modelos, jaja pero está vez pueden ir hasta en pijamas, porque será un largo camino y no queremos que lloren por incomodidad. Puede estar descalzo si hace calor, o un mameluco si hace frío a donde vas, lo importante es que no se sientan con algo apretado e incómodo.

3. Prepárate con snacks

¡Esto no puede faltar! Ten preparado snacks para tooooodo el viaje. Debes de tomar en cuenta que si se salen a las 6:00 am, su desayuno va a tocar en medio del trayecto, entonces ¡tenlo listo! Un tip es que puedes cocinar algo fácil una noche antes… lo que yo hago son hotcakes de avena y plátano (esos nunca fallan) y ya los llevo cortados en cuadritos para que ella se los pueda ir comiendo. Para mí es el desayuno más fácil y completo.

Además de eso, lleva su fruta favorita, termo con agua, tal vez sus galletas favoritas, etc. Lo importante también es que sean alimentos que no hagan mucho mugrero y no tengas que batallar después.

4. Mantén todo en orden

Muchas veces cuando viajamos metemos todo en mochilas, bolsas y maletas y no sabemos donde esta nada… jaja ¿te suena? Entonces, mantén todo en su lugar y que tu conozcas y sepas donde está cada cosa que necesitas. Por ejemplo, todos los snacks, llévalos en una caja pequeña que puedas tener a la mano, ahí mismo lleva unas wipes porque las vas a necesitar. En otra caja lleva sus juguetes o actividades para el camino, y en otra todo lo necesario para cambio de pañales, si toma alguna medicina, o crema, repelente, que se yo.. lo que creas necesitar en ese momento. Cada cosa en su lugar, y vas a ver como te funciona mucho más sin tenerlo todo regado por todas partes.

5. Lleva lo necesario, y tantito más

Sabemos que debemos de viajar ligero, pero con un niño todo se vuelve mas complicado. Trata de llevar lo necesario, pero un poco más…¿a que me refiero? a un poco mas de pañales, un poco más de juegos (pequeños) un poco más de snacks… etc. Todo esto obviamente para prevenir y que no haya un momento en donde necesites de alguna de estas cosas y no puedas hacer nada. Imagínate que se hizo popó… se manchó tod@ y no tienes wipes suficientes, o un cambio de ropa… jajaja lo digo porque ya me pasó.

También que no se te olvide tener a la mano un kit de primeros auxilios a la mano. Realmente algo que me encanta es que mi esposo es el más precavido del mundo y tiene uno siempre en la camioneta, nunca sabes cuando lo vas a necesitar, así que no está de más.

6. Planea las paradas

Así como tu necesitas estirar las piernas, ellos también necesitan ese break y poder respirar un poco de aire fresco, así que planea las paradas que vayan a hacer para que en ese momento no esté en su siesta, y pueda disfrutar tantito de salirse del carro. Además si todavía usa pañal, pues ese es el momento para cambiarl@, etc.

7. Actividades

Ufff esto no se nos puede olvidar. ¿Como mantienes entretenido a un toddler? jaja pues ponte MUY creativa porque serán muchas horas sentado en un lugar, y va a querer hacer cosas. En mi caso, me puse a investigar un poco, porque no quiero que se me acaben las ideas en ese momento… y encontré varias actividades que puedes llevar para el camino.

Te voy a enlistar aquí algunas de las que se me hicieron más interesantes:

  • Cuentos
  • Post-its y un bote (puede ser un bote vacío de avena) este me dió mucha curiosidad, pero literal así estaba en pinterest, que muchos niños se entretenían pegando post-its jajaja y bruto porque no hacen mugrero.
  • Jugetes pequeños que sean fáciles de transportar
  • Blocks (para armar)
  • Bote vacío con pelotitas (Mariana puede pasar horas metiendo y sacando cosas de un bote jajaja)
  • Cuadernos para pintar
  • iPad con películas. Honestamente, nosotros decíamos que jamás íbamos a usar el iPad, pero si ya intentamos de todo, también no pasa nada el ponerle una película y que se entretenga un rato… Nosotros también lo hacíamos cuando éramos chiquitos.

8. Cortinas para el sol

Me imagino que todas ya tienen alguna de estás en su carro, pero si no ¡hazlo ya! jaja son estas cortinas que pegas en la ventana para que no en entre el sol en la cara a tu hij@ y no esté incómodo. Venden por todas partes, lo importante es que estén protegidos y disfruten del camino sin el sol directo en su cara. Aquí te dejo este link donde puedes ver de cuales hablo.

9. Playlist favorita

Lo mejor y que siempre va a alivianar un mal momento es la música. Ya se que muchas traemos en el celular toooodas las canciones favoritas de nuestros hijos y ya casi hasta las cantamos cuando no están jajajaja, pero es muy importante tenerlas a la mano, de todos los estilos y sonidos diferentes que sepas que le encantan a tu hij@. Entre más variedad mejor para que no te desesperes de escuchar lo mismo una y otra vez.

También baja música que a ti te guste, así cuando se quede dormid@ puedas cambiar de mood, relajarte y tampoco está de más que tu hijo se aprenda una que otra canción que es tu favorita.

10. Disfruta el momento

Sabemos que puede llegar a ser desesperante pasar muchas horas en carretera, pero disfruta de la convivencia familiar, las pláticas, risas y hasta llantos de tu bebé… jaja podemos hacer muchas cosas y ser precavidas, pero siempre pasará algo inesperado así que relájate y disfruta porque estas de vacaciones.


Si te funcionan estos tips, por favor no dudes en compartirlo en mi instagram, y platicarme como te fue en tu viaje. También si tienes algún otro consejo que crees que pueda ser útil ¡compártelo!

… you got this mom!

¿Las cesáreas son nuestras enemigas?

¿Las cesáreas son nuestras enemigas?

Mi nombre es Denise, tengo 30 años, soy esposa, mamá y fotógrafa. Me casé hace 7 años y tengo 3 hijas. Mi primera hija tiene 3 años y tengo gemelas de 1 año.

Cuando tuve a mi primera bebé, como buena mamá primeriza, me informe todo lo que pude. Crecí toda la vida escuchando a mi mamá decirme, “tu vas a tener parto, no vas a dejar que te hagan cesárea” Así que cuando me embarace hice todo lo que podía hacer para tener parto, fui a cursos profilácticos, fui a clases de pilates para embarazadas donde te ayudaban hacer ejercicios de respiración, hice mis ejercicios kegels, le dije a mi Dr. repetidas veces que quería parto, absolutamente todo lo que estaba de mi lado, para tener parto, lo hice.

Tenía 39.5 semanas el día que empecé a tener contracciones, empecé a tener contracciones a las 3 am, y como había tomado curso ya sabíamos que me tenía que esperar y que es lento el proceso, así que a las 6 am le avise el Dr. que tenía contracciones y me dijo que me veía en un rato más para checarme, aproximadamente una hora después empecé a sangrar, el sangrado no era algo que me habían dicho que normal, así que le volví a marcar y me dijo vente para acá inmediatamente y te checo. Lista con maleta  y pelota de pilates en coche me fui al consultorio para que me checara, después de unos estudios y revisiones, dijo las palabras que más me daban miedo. “Necesito hacerte una cesárea de emergencia ya, tu bebé no va aguantar más si no lo saco ahorita”

Después de rogarle, de decirle que me induciera, y de tratar de que fuera parto. Mi esposo me dijo. Se que no es lo que teníamos planeado pero tienes que aceptarlo y tenemos que hacerlo, nuestra bebé estaba en peligro.

Yo no podia consolarme, tenía un miedo terrible, tenía miedo de hablarle y decirle a mi mamá que sería cesárea, lo que me dijo toda la vida que no tendría, nadie me podía consolar, estaba llorando tan fuerte que al Anestesiólogo le costó trabajo ponerle la epidural.

No tardo ni media hora en lo que me metieron a quirófano cuando la bebe ya estaba fuera.

La bebe nació sana. Y todo salió bien.

Yo en cambio estaba mal. Recuerdo haber tenido mucho dolor, me dejaron más la anestesia y no pude pararme en dos días, me costo mucho trabajo recuperarme de la cesárea. Me costo como 10 días poder caminar normal.

Tenía amigas que me decían que les había ido muy bien con la cesárea, amigas que les había ido muy mal con el parto.

Yo estaba indecisa si en mi siguiente embarazo iba a tener cesárea o parto por las historias que había escuchado y por mi experiencia.

¡Cuando me volví a embarazar para mi sorpresa eran gemelos! Donde vivimos no hay hospitales privados grandes. Solo hay clínicas.

Automáticamente mi Dr. me dijo que sería cesárea. Tenía 7 semanas y ya me estaba diciendo que sería cesárea, empecé a investigar con otros doctores (los mejores y con más experiencia en embarazos gemelares y todos me decían lo mismo, tenía que ser cesárea porque como no hay hospitales grandes preparados para una emergencia tiene que estar lo más programado.

Si quería tener parto tenía que irme a otra ciudad a tener a mis bebés. Mi mamá seguía persistente que ahora si tenía que ser parto, así que me fui a mi ciudad natal a ver a otro doctor, el doctor me comentó que no había ningún problema, que podía ser parto natural.

Teníamos que tomar la decisión si me quería ir y tener parto o quedar y tener cesárea.

Después de mucho pensarlo e investigar, decidí quedarme porque no quería irme y dejar a mi esposo tanto tiempo y complicarme con mi hija de 1 año y medio. Y la logística era mucho más fácil si me quedaba.

Así que me empecé a preparar para la cesárea, más que nada mentalmente. Y deje de satanizarla y empecé a trabajar mentalmente a mi mamá que sería cesárea.

De nuevo, mi cesare fue de emergencia. Ahora más grave que la primera, a mis 32 semanas de embarazo, estaba en mi casa, empecé con un sangrado muy fuerte a las 8 am. Fue bastante rápido todo. Me fui al hospital y a las 9:31 y 9:32 mis gemelas ya habían nacido.

Pero esta vez fue diferente, porque mis gemelas estaban en terapia intensiva, si yo las quería ver tenía que pararme.

Mis gemelas nacieron el 23 de diciembre y yo estaba dada de alta a las 11 am del 24 de diciembre.

Esta vez mi recuperación fue muy rápido. Yo estaba caminando al día siguiente y no tuve tanto dolor como la primera vez .

Cual fue la diferencia que estaba preparada mentalmente que seria cesárea.

No estoy diciendo que nos preparemos a tener cesárea y que la cesárea es mejor que el parto, no, siempre debemos buscar el parto, siempre lo natural es mejor.

Pero dejemos de hablar tan mal de las cesáreas, de decirles a nuestras hijas que si tienen cesáreas será la peor, hay miles de mujeres que tienen cesáreas y todo sale bien, ya sea por decisión propia o por qué médicamente así debe ser.

Claro que debemos buscar médicos pro parto y debemos prepararnos para tener parto si es lo que queremos, pero si no se puede también está bien, al final lo que importa es que nuestros hijos sanos y que los tengamos en nuestros brazos.

Y debemos saber que también existen las cesáreas humanizadas.  No porque tenemos cesárea quiere decir que no podemos dar lactancia, o el papá puede cortar el cordón.

Hay que informarnos en todo. Y estar preparadas para todo.

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Cesárea innecesaria, ¿Para quién es más cómoda?

Cesárea innecesaria, ¿Para quién es más cómoda?

Soy Angie, tengo 33 años y vivo en Monterrey. Soy diseñadora, maestra, esposa y mamá de Sebastián, Nicolás y Eugenia.

Cuando nos enteramos que vamos a ser mamás, empezamos a idealizar, cuestionar y planear tanto nuestro embarazo, como el momento en que conoceremos a nuestro bebé: que si serán muchos los malestares y las náuseas, que si iremos a subir mucho de peso, que si llegará a la fecha que nos dijo el doctor, que tipo de parto queremos, como nos irá a ir con la lactancia, etc. Y aunque nadie está lista en realidad para nada de esto, confiamos ciegamente que el camino será perfecto… pero, ¿qué pasa si no es así?

Mi primer embarazo fue perfecto desde el principio. Transcurrieron las semanas en completa paz: no tenía nauseas, mi energía estaba intacta, no había subido ni siquiera 1kg y además ¡era niño!

El lunes 14 de diciembre del 2009, en mi cita de control, todo ese sueño se convirtió en algo muy cercano a una pesadilla: Tenía 2cm de dilatación y estaba en trabajo de parto a las 25 semanas. No teníamos opción… de la consulta nos fuimos directo a urgencias.

Dormí en cuidados intensivos creyendo que tendría que recibir a un bebé de 600 gr con todos los pronósticos en contra. Recé toda la noche, la mas aterradora de mi vida.

Gracias a Dios, en la mañana me pasaron a piso y estuve 3-4 días esperando se redujeran las contracciones y se estabilizara la situación. El diagnostico fue: INCOMPETENCIA CERVICO-UTERINA. ¿Qué es eso? El cervix (cuello del útero) no tiene la capacidad de soportar mas de cierto peso y cuando el bebé llega a ese peso el cervix se abre y en la mayoría de los casos termina en un aborto espontáneo pues suele pasar antes de la semana 15. Dado dicho diagnóstico, que yo llegara a la semana 25 ya era bastante “milagroso” por decirlo de alguna manera.

La solución era aparentemente simple, se tenía que hacer un cerclaje (un amarre en el cervix) lo más pronto posible. El problema: teniendo dilatación y el bebé tan abajo, el procedimiento podría reventar la fuente y entonces el parto prematuro sería inevitable. Tuvieron que hacerme una amniocentesis previa para reducir el liquido a lo mínimo permitido y asi reducir la presión para después, al día siguiente, realizar el cerclaje. Estuve casi 10 días en el hospital para después estar 10 semanas en reposo absoluto en casa.

A la semana 34 empece de nuevo con labor de parto, estuve una noche en monitoreo y pudieron controlar las contracciones para mandarme a casa… esa semana me sentí muy mal y en la cita de las 35 semanas el doctor me explicó que el bebé ya estaba sufriendo estrés y que lo ideal sería programar una cesárea pues de cualquier manera me tenía que retirar los puntos del cerclaje. Yo tenia 24 años, estaba asustada y tenía poca información asi que así lo hicimos. Sebastián nació pesando 2.900 kg a las 35.6 semanas, el 20 de febrero del 2010. No necesitó incubadora ni ningún tipo de ayuda.

Después de esta experiencia decidimos esperarnos para tener un segundo hijo, ni siquiera sabíamos si nos atreveríamos a pasar por lo mismo. Cuando Sebastián cumplió 3 años, decidimos que estábamos listos para volverlo a hacer. Las cosas no se dieron fácilmente y un mes después de que Seb cumpliera 4 (en marzo del 2014) nos enteramos que estábamos embarazados de nuevo. Otra vez éramos los papás mas felices del mundo.

Esta vez, conociendo mi condición, las citas de control eran mas continuas y el monitoreo era mas profundo. Como Sebastián ya era grande, yo podía evitar el trabajo “pesado” de atender a un niño mas pequeño. Me tomé un año sabático del colegio y me relajé. El 8 de septiembre, después de mi cita regular, me mandaron a hacer reposo relativo pues el cervix se estaba empezando a reducir… esta vez estuve 7 semanas “en cama” pero no fue necesario el cerclaje pues el reposo fue suficiente para detener el proceso. Yo acordé con el doctor que íbamos a intentar que fuera parto natural pues ya había leído que si era posible pues habían pasado ya mas de 4 años de la cesárea.

En la cita de la semana 35 (de nuevo) el doctor me dice que el bebé estaba en posición, yo tenía contracciones relativamente continuas y todos los síntomas previos al trabajo de parto, sin embargo a decir del doctor, el bebé no estaba bajando y para evitar que se estresara programaría de nuevo cesárea. Yo nuevamente confié (pues además es un excelente y reconocido doctor) y Nicolás nació a las 36.1 semanas, el 24 de octubre del 2014. Pesó 2.500 kg.

Al considerar tener un tercer hijo empecé a leer mucho más, 7 años después de mi primer embarazo había muchísima más información. Investigando acerca de mi condición y mis opciones descubrí que en ninguna de las dos cesáreas habían sido necesarias, y que lo que dicen de que los doctores las prefieren por comodidad, es cierto en la mayoría de los casos.

Para mi tercer embarazo cambié de doctor y fue la mejor decisión que pudimos haber tomado. Me confirmó que efectivamente no es necesaria una cesárea aún con un cerclaje, pero tristemente, después de dos cesáreas ya no podía tener un parto natural.

Esta vez volví a tener un cerclaje, pero ahora fue preventivo (en la semana 14) pues Nicolás todavía era muy chiquito y bastante inquieto. La cirugía fue ambulatoria, estuve una semana en reposo y no dejé de trabajar hasta la semana 30 que salimos de vacaciones. Eugenia nació de 36 semanas, el 24 de julio del 2017 y pesó 2.450 kg. Tuve una cesárea consciente, humanizada y alojamiento compartido los 3 días que estuvimos en el hospital.

Definitivamente aunque las cosas no salgan como las planeamos, nuestra arma mas poderosa es la información. No dejen de preguntar cuando algo no parezca normal, pidan segundas opiniones y confíen en su intuición de mamá, nunca falla.

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