10 tips de lactancia por 10 mamás

10 tips de lactancia por 10 mamás

Para celebrar este año la semana mundial de lactancia, quise reunir para ti 10 tips por 10 mamás para ayudarte y acompañarte en este camino.

Sabemos que no es fácil, y muchas veces nos podemos llegar a desesperar y no entender como hacerlo, así que te dejo estos consejos por cada una de estas increíbles mamás que ya pasaron por esta etapa.

1. Comer sano – mantener una dieta balanceadaLACTANCIA-02

Todas absolutamente todas queremos regresar a nuestro peso como por arte de magia, lo cierto es que tú bebe necesita de los mejores nutrientes y si empiezas a contar calorías mientras das pecho la calidad de tu leche baja. Recuerda que es su momento 😍  — CINDY @ladymalinche

2. Tener tu banco de leche

LACTANCIA-04Somos seres humanos y es necesario y sano darnos un “break”, contar con leche materna almacenada te permite despegarte un ratito de tu bebé y él estará perfectamente alimentado.

Puedes empezar a almacenarla cuando tu bebé y tu ya estén perfectamente adaptados a la lactancia. Mi recomendación es al mes de nacido. — ALMA @hellomama.mx

3. La importancia de la succión

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Para mejorar tu producción de leche, recuerda que todo lleva sutiempo, desde mi experiencia te puedo decir que no hay nada mejor que la succión de tu bebé, constante y con frecuencia, eso es lo que hará la diferencia. No olvides de beber mucha agua, seguir tomando tus vitaminas y confiar en ti, eso es muy importante.
— NAY
@madreneta

4. Paciencia

LACTANCIA-03Al principio es muy estresante la lactancia y mas cuando eres mamá primeriza. Es un mundo nuevo una vida dependiendo totalmente de nosotros pero lo importante es tener “paciencia”. Nosotros le transmitimos todo al bebe y eso muchas veces hace que también se estresen y se dificulte mas la succión. Busca opciones que te hagan sentir tranquila como buscar ayuda (familia, asesora de lactancia, etc). No eres la única muchas han pasado por esta etapa. Relájate, respira profundo y poco a poco se acostumbraran los dos y podrán experimentar la maravillosa conección que es la lactancia. —ADRIS @mama100porciento

5. Asesórate 

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No tengas miedo de pedir ayuda, de ver videos de cómo es un buen agarre, de preguntar, preguntar y preguntar hasta estar completamente segura de cómo lo estás haciendo. Existen muchas asesoras de lactancia gratuitas, otras con costo y con una comunidad de apoyo que harán de este proceso algo mucho más sencillo y disfrutable, recuerda que todo esto cada día se hará mucho más sencillo y habitual. Pronto lo harás tan natural que no te vas acordar que batallaste. — NATALÍ @nataliruiz

6. Conoce sitios seguros de información accesible donde quiera que estes

H*E-lactancia Es una página de internet con Información de compatibilidad de diversos productos con la lactancia materna. Desde medicamentos hasta cosméticos y mucho más. Es un sitio seguro donde la información es brindada por especialistas, pediatras y farmacéuticos. Solo tienes que escribir en el buscador lo que quieres saber si es compatible con la lactancia y enseguida te arroja toda la información. — HAYDEE @mama.haydee

7. Sólo por hoy

fRecuerda que no estás sola, muchas hemos pasado por lo mismo. Sí hay días muy buenos y otros no tanto por eso te recomiendo decirte a tí misma “sólo por hoy”. No te presiones, todas queremos dar pecho hasta los 6 meses como mínimo pero ve poco a poco, ¡día a día! — FER @mamaentennis

8. Lleva una bitácora

LACTANCIA-06Para la mamá que va a iniciar un banco de leche llevar una bitácora te va a ayudar mucho. Ahí puedes apuntar cuantos litros de agua tomaste en el día, si tomaste tu vitamina, si tomaste algún suplemento, cuántas oz de extrajiste y a que hora. Hacer esto todo el mes, cada mes, te va a ayudar a darte cuenta que te hace mejor o peor día a día. Y así podrás corregir la cantidad de agua, modificar el suplemento, el alimento, etc. A mi me ayudo demasiado llevar un control para conocer mi cuerpo en la lactancia. — MAYELA @nextdoormom_

9. Conoce tus derechos

LACTANCIA-07Como mamá lactante tienes derecho a espacios dignos para amamantar y sacarte leche. Si trabajas en oficina, esta te debe de proporcionar un espacio agradable en donde puedas sacar y almacenar tu leche… así como el tiempo que necesitas para hacerlo. También en algunos aeropuertos, centros comerciales ya hay cuartos de lactancia, habilitados para eso. Búsca e infórmate.

Puedes dar pecho tapada o destapada en un lugar público, eso ya depende de ti y tus comodidades, pero nadie tiene derecho a decirte que te vayas de un lugar por estar amamantando a tu bebé. — LILY @yougothis_mom

10. Confía en ti, en tu cuerpo, en tu capacidad de amamantar

aEs un acto natural e instintivo. Si eres primeriza piensa en que tú y tu bebé aprenderán einiciarán juntos esta aventura, las primeras semanas son aprendizaje puro para ambos y puede que en algún momento te sientas agobiada, pero tranquila, no estás sola, recuerda que cada día es diferente, igual que cada bebe, así que por favor no te compares.

Por último, no mires el reloj. Descansa siempre que sea posible. La limpieza no importa, y sobre todo disfruta de las caricias y de la intimidad con tu bebé y nunca dudes de tu cuerpo, nacimos diseñadas para esto. ¡Tú puedes hacerlo! — AIRIN @airininaction

…you got this mom!

Lactancia: 10 cosas que hubiera querido saber a tiempo.

Lactancia: 10 cosas que hubiera querido saber a tiempo.

Ingenuamente, asumí que la lactancia, por ser “algo natural”, se iba a dar solita. Ahora sé que es todo un arte, y que si bien natural, requiere conocimientos básicos y práctica. ¿Sabías que incluso puedes estudiar un Máster en Lactancia Materna? (Universidad Rey Juan Carlos I, de Madrid).

Fui la primera de 4 hermanas en convertirme en mamá, y no tenía en ese momento amigas cercanas que hubieran experimentado y pudieran decirme lo más básico del tema. Con mi primer hijo le sufrí bastante y terminé optando por la fórmula. En mi segundo embarazo decidí preguntar, leer libros y blogs, y también me uní a una comunidad sobre lactancia en Facebook que me ayudó muchísimo a poder lograr y disfrutar la lactancia con mi segundo hijo. Después, en mi trabajo, me tocó hacer un proyecto para proponer la instalación de una sala de lactancia, por lo que me metí aún más a la investigada.

Cuando recién me convertí en mamá, me hubiera encantado que me dijeran:

1. La regla # 1 de la lactancia. Si tu bebé no succiona correctamente, no te va a bajar la leche.
Había escuchado sobre el “bajón de leche” y supuse que al haber dado vida a un bebé, automáticamente iba a empezar a salirme leche. Y sí, los pechos producen calostro justo a tiempo para alimentar a tu recién nacido/a, pero no la leche suficiente si el o la bebé no estimulan como debe ser.

2. No todos los bebés nacen sabiendo comer.
No me bajaba la leche y me resultaba muy frustrante que me dijeran “sólo pégate al bebé.” Yo pensaba, ¡pues me lo estoy pegando!, ¡¿por qué no me sale?! Algunas mamás tienen la fortuna de tener nipples formados adecuadamente para la lactancia, y bebés que apenas nacen se acomodan perfecto comer, pero no siempre es así. Y si como me pasó a mí, el bebé no lo hace por sí mismo y la mamá no está preparada para enseñarlo/a, lo más probable es que la succión incorrecta produzca lesiones en los pechos, cero se estimule la producción de leche y el bebé se quedé con hambre, entonces empezamos a complementar con fórmula y en consecuencia menos se estimula la lactancia; es un círculo. O sea, no se trata nadamás de pegar al bebé, sino hacerlo correctamente

3. Hay varias posiciones o técnicas para dar pecho.
Dependiendo de si el nacimiento fue natural o por cesárea, la forma de los pezones y la personalidad del bebé (hay bebés muy fuertes, unos que nacen “muy despiertos”, otros muy adormilados, etc)., será útil una u otra posición. Idealmente, debes conocerlas *antes* de recibir a tu baby.

4. La lactancia no duele.
Si el proceso de alimentar a tu bebé está doliendo o lastimando, algo está mal y hay que pedir ayuda si queremos continuarla. Pueden darse diversas complicaciones que son muy comunes en la lactancia, por ello es fundamental informarse primero para prevenirlas, y después para saber que en la mayoría de los casos no son razón para dejar la lactancia.

5. Hay demasiados mitos alrededor del tema.
Que si el consumo de cafeína, que si estás tomando algún medicamento, que si no puedes comer picante o frijoles, que si el atole ayuda. Lo cierto es que no está comprobado que algún alimento favorezca o perjudique la lactancia, de manera general y segura. Volvemos, lo principal es la estimulación directa del bebé, lo demás dependerá de cada mamá y cada bebé según vayan experimentando.

6. Ten un kit básico de lactancia.
Termo con agua, lanolina (la pomada esencial para cuidado de los pezones), 1 o 2 pezoneras por si llegas a tener una lesión, máquina saca leches para apoyarte a estimular la producción de leche y batalles menos…

7. Al menos en México, hay mucha ignorancia sobre la lactancia- incluso por profesionales de la salud.
Muchas lactancias se pierden por simple desconocimiento de doctores/as y enfermeras/os que mal aconsejan ante una dificultad a una mamá. Es muy común escuchar comentarios de mamás del tipo: “mi leche no le cayó bien a mi bebé, a mí no me sale leche suficiente…”, que eso piensan porque eso les dijeron sus doctores.- Que suceda esto es prácticamente imposible, y como no podemos contar con que la gente a nuestro alrededor esté informada y actualizada, si elegimos la lactancia como opción, tenemos que tener la iniciativa de auto-educarnos en el tema.

8. Necesitas tiempo a solas con tu bebé.
Para conocerse, para aprender, para conectar, para relajarse, para verse a los ojos, para creértela- sobre todo si es tu primer bebé o tu primera vez dando pecho… y si hay alguna lesión, lo más recomendable es dejar los pechos descansar “al aire”, por lo que no tengas miedo o pena a fijar un horario de visitas o decir que se reciben a partir de que el bebé cumpla tantos días o semanas. No es egoísmo mamá, es necesario.

9. La lactancia es prácticamente un milagro, y es perfecta.
Si una mamá tiene gemelos o trillizos, tendrá leche suficiente. Si una mamá tiene un bebé prematuro, su leche será distinta y el mejor medicamento además de alimento. La composición de la leche materna de hecho cambia según la hora del día y clima exterior, resultando siempre adecuada para las necesidades del bebé (se vuelve más ó menos líquida para evitar deshidratación, sobrepeso, etc). Algunas mamás cuando están lactando se embarazan y al nacer el segundo bebé continúan dando pecho a ambos, y el cuerpo es tan perfecto que la leche madura del primer bebé vuelve a calostro para el segundo, al parecer días antes de que nace… es increíble.

10. La importancia de la lactancia en el mundo.
Existen enemil libros que explican los beneficios físicos y emocionales de la lactancia tanto para el bebé como para la mamá, por lo que no me meteré aquí en ese aspecto, pero sí te diré que dentro del tema hay otro montón de “subtemas” súper interesantes como viajar con bebé o sin bebé mientras estás lactando, el regreso al trabajo, la participación del papá, etc., y sobre todo quiero dejarte con esto:

La lactancia no es sólo una cuestión de quien la practica, sino un asunto que incide no sólo en el bienestar de una familia en particular sino en temas de pobreza, nutrición y todo el sistema de salud pública, por lo que es importante para el progreso de la sociedad, ¡y de todo el mundo!.

Te invito a informarte y compartir tus conocimientos, puede hacer toda la diferencia para ti y para alguien más.

 

ygtma

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lactancia fallida

Lactancia fallida
Por: Karen González

Desde que supe que iba a ser mamá no se por que pero uno de mis miedos mas fuertes (tal vez presentía lo que estaba por vivir) era la lactancia materna y sus mil complicaciones. Sin haber vivido la experiencia no me imaginaba a un bebé pegado a mi todo el tiempo,  me daba miedo las grietas, sangre, poca o mucha leche, no sé, me daba muchísima incertidumbre como iba a ser ese momento en que tuviera que servir como vaca lechera jaja.

Cuando nació mi hijo la vida cambió en un segundo. Recuerdo haberle pedido permiso al doctor de tocar a mi propio bebé, y me contestó: “mi hijita es tuyo, no tienes que pedirle permiso a nadie”, y es ahí donde me cayó como un balde de agua fría la maternidad. ¿Que iba a hacer yo con un bebé?, pero aún con todo y miedos, entré de lleno a la maternidad y así ese mismo día mi hijo se prendió a mi pecho y todo parecía tan natural y hermoso; yo produciendo leche sin ningún esfuerzo, sin golpe de leche, sin grietas, (eso si, con mucho dolor) pero nada importaba porque todo estaba funcionando.

Todo parecía perfecto, hasta que mi hijo empezó a vomitar cantidades importantes de leche, a lo cual las enfermeras me mantenían en constante alerta diciéndome que no le perdiera de vista y es ahí donde fui llenándome de dudas y miedos.

Salimos del hospital y los vómitos de mi hijo se convirtieron en explosivos y sin control, hasta que a sus 14 días de nacido, después de haber vomitado 8 veces en una sola toma de leche se desvaneció en mis brazos y tuvimos que correr a urgencias al hospital.  Lamentablemente lo tuvieron que operar de Píloro (no fue culpa de mi leche, solo mala suerte) y la gente cercana comenzaba a presionarme diciéndome que ahora Rodrigo iba a necesitar mas que nunca mi leche. Yo me sentía como si mi hijo fuera a morir si no lograba que me volviera a salir la cantidad suficiente de leche, era obvio que mi producción se redujo de una manera significativa después de tanto susto.

Me propuse hacer todo lo que estuviera en mis manos para lograr producir la cantidad suficiente que saciara su hambre. Tomé de todo: pastillas, tés, vitaminas, tomé agua como loca, me conectaba a la maquina cada hora, hasta que logré que saliera de nuevo demasiada leche y con la triste sorpresa que mi hijo aun así operado, seguía empeorando y hasta empezó a hacer popó con sangre, ¡¡¡SI!!! ¡¡¡POPÓ CON SANGRE!!!. Es ahí donde empecé a entender que la lactancia ya no estaba teniendo sentido para mi.

Cambié de especialistas y descubrimos que mi hijo lamentablemente tenía un combo de condiciones las cuales no ayudaban: píloro, reflujo y APLV (alergia a la proteína de vaca). Llorando le dije al doctor que yo estaba dispuesta a seguir esa exhaustiva producción de leche si el me decía que eso era lo que Rodrigo necesitaba para ser feliz, y el me dijo que mi hijo iba a ser feliz si yo era feliz y ahí dije ¡ADIOS LACTANCIA, NO TE QUIERO VER PRONTO!”.

Después de 2 años, nac mi hija Eugenia y volvió el más grande de mis miedos: la tan traumática LACTANCIA, pero estaba decidida a intentarlo y a no pensar que todo lo que había pasado con Rodri iba a pasar con ella. Al inicio Euge se prendió divino de mi pecho, empezó todo maravilloso y al pasar las horas se repit la historia: vómitos, quejas, diarreas, cólicos interminables, llantos, etc. El ánimo de mi esposo y mío empieza de nuevo a caer. ¿Cómo era posible que otra vez estábamos batallando tanto con la maldita leche? ¡Es leche!.

Volvimos con especialistas y resulta que Euge padece lo mismo que Rodri y pues ahí estoy yo otra vez, conectada a maquinas sacándome leche día y noche hasta que le dije a mi esposo que cada que me conectaba a la maquina o Eugenia se prendía de mí, me sentía triste y angustiada, como si mi cuerpo recordara todo lo que sufrí con Rodrigo. Fue ahí donde tomamos la decisión de que si no le estaba haciendo bien, si me estaba haciendo sufrir era momento (muy a tiempo) de cortar la leche y seguir por el camino ya conocido del biberón y fórmulas hidrolizadas que les hace muy bien a mis hijos.

Quiero decirte, a ti mamá que estas super angustiada con la lactancia, es que SI en efecto la leche materna es el mejor alimento que nuestros hijos pueden recibir… oro puro, magia, amor en cada gota. Si, debemos dar todo de nosotras para lograrlo, pero también creo que si estas sufriendo como era mi caso, tampoco debemos perdernos a nosotras mismas.

Nuestros hijos necesitan mamás fuertes, mamás alegres, que hagamos sea lo que sea que nos haga estar lo más cómodas posibles dentro de estos años de trabajo intenso con ellos. Tal vez fue mi mala experiencia con Rodrigo que hizo que con Eugenia me diera por vencida mas pronto, o tal vez con mis dos hijos me di por vencida por estar casada con un doctor, el cuál nunca está por que trabaja todos los días. Vivimos en otra ciudad lejos de nuestras familias, lo cual me ha hecho ser fuerte y simplificarme la vida en muchos aspectos, soy yo sola con mis dos hijos día y noche… tengo que hacer lo que tenga que hacer para ser feliz y eso reflejárselo a mis hijos.

Nunca sabré si han estado bien o mal mis decisiones, lo que si puedo decir es que mis decisiones siempre han sido pensando en mí, mi esposo y mis hijos y su bienestar y que a partir de esa decisión soy una mamá feliz. ¿Que raro no? supuestamente la lactancia es algo natural y divino, pero he tratado de pensar que así como todo en la vida hay cosas que nos gustan y cosas que no, pues esto no es la excepción A MI NO ME GUSTA LA LACTANCIA” y no tiene nada de malo admitirlo, eso no significa que no me entrego al 100% y más por mis hijos.

Aun así estoy convencida de que si tenemos otro hijo, haría todo mi esfuerzo (como con mis otros dos hijos) por lograr una lactancia exitosa, bien dicen que la tercera es la vencida y espero este sea mi caso cuando se llegue el momento jajaja quisiera poder revertir los malos sentimientos que tengo jaja.

Me preocupaba tanto cuando me decían que no había lazo mas grande que la lactancia, ¿cómo no va a haber lazo mas grande que la lactancia, si yo los cargue en mi vientre 9 meses? los alimento, los baño, los llevo a todos lados, los lleno de besos, los cuido día y noche, me aman, los amo, estamos conectados por siempre, con o sin pecho.

No te desesperes y no te forces. Da todo de ti y más, hasta que tu cuerpo, mente y corazón te digan “hasta aquí”, ya sea dar pecho o no dar, estas haciendo lo mejor de ti. ¡Diste vida! rodéate de personas positivas que no te presionen y sobretodo nunca dudes de tu instinto. Sea cual sea tu duda acuérdate que si tu estás feliz, tu bebé será feliz y con eso basta.

Para todas las mamás que estén dudando de sus decisiones… eres lo más mágico, hermoso y maravilloso que existe en este mundo para tus hijos, sean cual sean tus decisiones miedos y angustias, you got this mom!!!

ygtk

La lactancia

La lactancia

Poder darle pecho a tu bebé es de las cosas más hermosas que hay, creas un lazo inexplicable y hay una conexión hermosa. Sin embargo, no es la única forma de alimentar a tu bebé.

Para mi la lactancia es un tema del que no me informé nunca. Creo que todo sucedió en el momento cuando nació Mariana, ahí aprendimos juntas y todo sucedió muy natural (obviamente luego tuve mis momentos de desesperación jaja). Nunca leí nada sobre el tema y cuando me preguntaban ¿piensas darle pecho? mi respuesta era, si claro, si se puede.

Y es que hoy en día hay  muchos grupos de mamás pro lactancia que defienden muchísimo el tema, y esta súper padre todo el apoyo y los tips que te pueden llegar a dar, sin embargo, hay muchas mamás que batallan para darle pecho a su bebé… no les sale suficiente leche, el bebé tiene reflujo y todo lo que come lo vomita, etc. y optan por darle fórmula. En mi opinión, creo que cualquiera de las dos opciones es buena siempre y cuando tu estés feliz y segura de hacerlo.

Cuando estaba embarazada muchas me decían “¡¡¡La lactancia es una friega!!!” y de verdad no podía entender el porque… jaja hasta ahorita que lo vivo todos los días.

Darle pecho a tu bebé significa un compromiso del 101%. Tu le das cuando el/ella pida (libre demanda) entonces, todo el tiempo tienes que estar disponible jajaja. Las que lo hemos hecho me entenderán. Así que si planeas darle pecho a tu bebé o si ya lo estas haciendo pero batallas un poco, aquí te dejo unos tips que me dieron y me sirvieron muchísimo.

El agarre

Cuando nació Mariana, mi doctor me explico como debía de ser el buen agarre del bebé para que no te lastime y no salgan grietas. Hay mil posiciones diferentes pero la principal y la que a mi me funcionó es tu estar sentada en una postura cómoda y colocar a tu bebé acostado hacía a ti, panza con panza, así puede comer más fácil. También asegúrate que la boca de tu bebé cubra toda la areola del pezón, así no te puede raspar ni lastimar.

Toma mucha, mucha, mucha agua

¡¡¡Esto es clave!!! debes de estar hidratada. Cuando estés dando pecho asegúrate de tener un vaso o un termo lleno de agua y llénalo las veces que sean necesarias. A mi me cuesta mucho tomar agua, jaja no me gusta, pero tu mismo cuerpo te lo pide y lo necesitas.

Sácate leche

Este es un tip muy bueno. Yo me saqué leche desde el día 1 para tener mi stock. Ya sea que si vas a entrar a trabajar y necesitas dejar a tu bebé, que siga teniendo de tu leche, o también si quieres escaparte un rato y salir. Esto también te estimula y ayuda a tu producción de leche.

Mantén la calma

Este es el punto clave y en el que muchas (me incluyo) podemos entrar en desesperación. Y es que una frase que me decían mucho es: “Si tu estás estresada el bebé lo siente y se va a estresar más…” odiaba que me dijeran eso, jajaja, porque pues te da más estrés que siga llorando. Entonces mi recomendación es: si tu bebé esta llorando como loc@ y tu ya no puedes mantener la calma, déjalo tantito con tu pareja, mamá, amiga, o incluso en su cunita, te metes al baño, respiras profundamente, te lavas la cara y ya se que va a sonar un poco loco pero te das un abrazo. Si, un abrazo. Puede sonar raro, pero necesitas abrazarte y darte tantito amor a ti, calmarte y volver a intentar que se prenda tu bebé.

blog

Estos son algunos consejos que a mi me sirvieron muchísimo, pero hay miles de opiniones y muchos trucos y formas de hacerlo. Si tienes algún otro que a ti te haya funcionado y que nos pueda ayudar a todas, no dudes en comentar aquí abajo.

También si tu le diste o das fórmula a tu bebé, puedes contarnos tu experiencia y consejos también. Todos sus comentarios son bienvenidos, recuerden que este espacio es para apoyarnos entre todas.

Lo más importante es que tu bebé este san@ y fuerte. No importa la forma de alimentación siempre y cuando ellos estén bien.

…you got this mom!