Era más fácil…

Era más fácil…

Era más fácil cuando era soltera y ganaba mi propio dinero. Todo era para mi, trabajaba en algo que amaba, me sentía útil y productiva y sólo tenía que preocuparme por mi.

Era más fácil cuando recién nos casamos. Sólo éramos el y yo, nuestras preocupaciones eran aprender a vivir juntos. Planeábamos viajes sin pensar en nadie mas que nosotros dos. Salíamos a la hora que quisiéramos, nos levantábamos sin horario, hacíamos todo juntos.

Era más fácil cuando era mi primer embarazo. Podía dedicarle el tiempo a este bebé en mi panza. Tenía tiempo de ir al yoga, meditar con mi bebé, cantarle canciones, descansar y prepararme para su llegada.

Era más fácil cuando solo éramos tres. Ya teníamos la rutina perfecta. Mi hija se dormía y teníamos tiempo de pareja. Ya habíamos pasado la etapa de desvelos y cansancio por las madrugadas y lo teníamos más dominado.

Realmente, ¿era más fácil? Yo creo que no. Definitivamente en ese momento no era fácil porque no lo habíamos experimentado, no habíamos crecido en esa etapa, no dominábamos lo que ahora si.

Veámoslo como un videojuego. Entre más avanzas, lo que dejas atrás lo ves como algo fácil, pero no olvidemos que nos costó trabajo para avanzar, para llegar al siguiente nivel. Nos caímos, lloramos, nos desesperamos, no encontrábamos como avanzar, y en ese momento todo parecía difícil y a veces sin salida, pero lo hicimos. Y ahora, dando un paso mas todo se ve “más fácil”.

Quiero pensar que así será después. Voltearé hacia atrás y tal vez todo lo vea mas sencillo y voy a querer volver a estos momentos.

Cada etapa tiene lo suyo, y con todo esto vamos creciendo, llenándonos de más experiencias y aprendizajes que nos hacen voltear hacia atrás y decir: “no era más fácil, pero ese momento me dio herramientas para crecer, y lo disfruté.”

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Visualizando la rutina

Visualizando la rutina

Estos días de incertidumbre y estar en nuestras casas puede llegar a ser difícil, y mucho más con hijos que no entienden bien la situación (jajaja creo que ni nosotros) y quieren volver a sus actividades regulares. Es por esto que hice junto con M una lista de su rutina estos días y la pegamos en un lugar de la casa donde la pudiera ver.

Existen muchas formas de hacer una tabla para visualizar la rutina. Puedes hacerlo con fotos, dibujos hechos por ti, etc. Yo hice una que me pareció simple, ordenada y sobre todo fácil de imprimir y pegar.

Quiero compartirles el template que incluye 11 tarjetas + niño y niña, para que lo hagas junto con tus hijos y les ayude a visualizar su día.

Yo lo imprimí en hojas blancas y pintamos cada tarjeta. Cortamos y pegamos sobre unas hojas celestes que tenía en mi casa. La idea es que lo hagas con el material que tienes en casa, sin complicarte. A un lado pegamos la niña (literal con cinta mágica) y M la va moviendo conforme cambiamos de actividad.

Si llegas a hacerlo, no olvides en mencionarme en Instagram para ver como quedó.

Ánimo, estos tiempos pasarán y extrañaremos estos días con nuestros hijos.

Horario-YGTM

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New born essentials — Los productos que no pueden faltar

New born essentials — Los productos que no pueden faltar

BLOG

Tenía mucho tiempo queriendo escribir este post, pero por muchas razones lo aplazaba… y es que creía que iba a ser muy fácil escribirlo pero dos años después de tener a mi primera hija y siento que ya se me olvidaron muchas cosas de las que utiliza y necesita un recién nacido. Así que me puse a escribir una lista inmensa, buscando en Pinterest otra vez, y hasta buscando listas viejas que tenía con Mariana, para recordar todo lo que compramos, lo que nos sirvió y lo que no volvería a comprar JAMÁS.

Todas tenemos nuestros productos favoritos, los que nos funcionaron mejor, etc. Yo aquí te quiero dejar una lista de los productos que no pueden faltar con la llegada de tu bebé, y dejaré una breve descripción a mis favoritos y el link donde los puedes comprar.

Lo más importante y que quiero recalcar, es que no necesitas gastar los millones para tener productos que sirvan y sean de buena calidad… espero te funcione ay si es así no dudes en compartirlo.

Must have

  • Moisés — Recomiendo mucho buscar uno que se una a tu cama y puedas tener a tu bebé durmiendo cerca pero cada quien en su propio espacio. Yo tengo este Chicco Next to me (TIP: Lo compramos usado en MARKET PLACE de Facebook y nos salió mucho más económico. Busca cosas usadas que estén en buena calidad y reutiliza.)
  • Carriola — Busca una que se ajuste a tus necesidades. Yo tengo esta Chicco Trio Travel System. No es la más ligera (creo que venden ahora un modelo mas light weight) pero lo útil es que puedes subir y bajar del carro a la carriola tu bebé sin necesidad de sacarlo del porta bebé.
  • Bote de basura para pañales — La compra que creí menos necesaria y se volvió nuestra salvación diaria. Yo tengo este Playtex Diaper Genie
  • Extractor de leche — Actualmente existen muchas marcas muy buenas de extractores. Encabezando los TOP 10 están el Spectra y Medela, sin embargo son muy costosos. Con Mariana yo compré este de Evenflo  y es bueno, solo que la succión no es la mejor con 2 pumps y solo utilizaba uno. Ahora compré este Bella Baby Double Electric Breast Pump y está catalogado dentro de los mejores 10, y a un precio mucho más bajo. Ya les contaré que tal funciona, pero tiene excelentes reviews.
  • Monitor — Existen muchas marcas, ahora si depende de tus necesidades. Yo tengo este Moonybaby y la principal razón por la que lo compramos fue porque que venía con doble cámara y el precio se nos hizo razonable. Además que tiene la pantalla doble y puedes ver las dos cámaras la mismo tiempo. *Este no tiene Wifi
  • Mecedora — Una de las compras que MAS he utilizado es mi mecedora. Es uno de los lugares donde pasarás mas tiempo, te juro que vale la pena el gasto 100%. Debes de elegir una que sea cómoda para ti, yo tengo esta de Petit Corner.
  • Pañalera — Existen muchas marcas, ahora si que la que mejor se ajuste a tu estilo. Busca algo que puedan llevar tu o tu pareja y sea cómodo como una backpack.
  • Cuna y cambiador — Aquí depende mucho de como decidas llevar tu maternidad, pero yo SI utilicé la cuna desde los 3 meses que pasé a Mariana a su cuarto. Muchos otros la compran y deciden hacer colecho por más tiempo y no la utilizan para nada, depende mucho de lo que quieran hacer tu y tu pareja como familia.
  • Biberones — Decidas lactancia o no, siempre es bueno tener los biberones para emergencias, salidas, etc. Para mi los que me funcionaron fueron los Tomee Tipee. Nosotros compramos este kit done viene aparte calentador de biberón, cepillo, y esterilizador, con algunas otras cosas.
  • Baby swing/bouncer — Este producto no lo considero indispensable, pero si es de mucha ayuda cuando quieres cambiar de aires con tu bebé y poderlo colocar en otro ambiente. Existen muchas marcas como el 4Moms Mama Roo que para mi opinión es innecesario el gasto pudiendo tener algo mas económico. Yo compré este Ingenuity baby swing y lo considero perfecto para lo que se necesita.
  • Fular — Con Mariana nunca lo utilicé porque no estaba bien informada de los beneficios. Ahora si creo que lo necesitaré mas porque tengo que tener mis manos libres para estar con 2 niñas, haciendo cosas de la casa, etc. y necesito mis manos libres, mientras tengo tiempo de calidad con mi bebé. Marcas hay muchísimas, yo te recomiendo estas: Burrow Baby
  • Bañera — Entre más sencilla mejor. No compres lo mas tecnológico ni con tantos aparatos. La mía es de Walmart México y tenemos una base de tijera de Liverpool.
  • Almohada de lactancia — Yo no consideré esto en mis compras la primera vez, y de buenas me la regalaron en la maternidad. La utilicé muchísimo y es MUY útil para dar pecho, recostar al bebé mientras juegas con el, hacer tummy time, etc. Aquí te dejo esta marca Minky Nursing Pillow, pero venden muchas.

Essentials

Aquí te enlistaré más productos que no debes olvidar.

  • Sábanas para cuna (2-4)
  • Sábanas para cambiador (2)
  • Mantas de franela o algodón (2-4)
  • Manta cubre lactancia
  • Oansies blancos básicos manga larga/corta (5-10)
  • Mamelucos (6-8)
  • Calcetines
  • Gorritos (2-4)
  • Guantes (2-4)
  • Pantalones (4)
  • Repetidores (3-4)
  • Chupones (2)
  • Swaddlers
  • Secador de biberones
  • Bolsitas para guardar leche materna – Recomiendo Lanisoh
  • Cambiador portátil – Recomiendo Skiphop
  • Crema para rozaudras
  • Pañales
  • Básicos de limpieza (Shampoo, crema corporal, jabón)
  • Toalla para baño
  • Algodón (al principio utilizas algodón húmedo para limpiar al bebé)
  • Toallitas húmedas
  • Kit de termómetro, corta uñas, cepillo, perilla, peine, etc.
  • Espejo para el auto – ejemplo

…you got this mom!

Ser mamá millenial

Ser mamá millenial
Colaboración para: SUBROSA MAGAZINE

Lucir perfecta, tener una casa limpia y ordenada, preparar comida y siempre tenerla caliente para cuando llegue el esposo, es una idea que para muchas mamás hoy en día se vuelve irreal y muy lejana a lo que actualmente vivimos.

De acuerdo con el “Pew Research Center”, las personas nacidas de 1981 a 1996 pueden considerarse millennials, que actualmente rondan entre las edades de los 23 a los 38 años.

El cambio generacional existe desde siempre, las formas de hacer las cosas, la evolución y aprendizaje, pero como millennials nos tocó vivir el cambio drástico de lo tradicional a lo puramente tecnológico. Nos caracterizamos por estar en constante cambio, no conformarnos y siempre querer mas. Aprender sobre un tema está al alcance de un click y podemos llegar a muchos países y el mundo entero desde nuestra propia casa. ¿Qué diferente en comparación a nuestros papás, no?

Como te darás cuenta, el convertirte en mamá en esta generación es un arma de dos filos: puede ser un gran beneficio o la tortura para muchas.

Y es que hoy en día no tenemos que ser científicas para encontrar información que necesitamos, todo lo encontramos en las redes sociales, google, y blogs que te dan consejos y opciones diferentes de hacer las cosas. Pero, ¿qué pasa cuando sobrepasamos esta herramienta? Fácil, nos abrumamos y creemos que todo lo que estamos haciendo está mal y podríamos hacerlo mejor. Comenzamos a compararnos con los demás, tratando de igualar vidas, estatus, compras, etc. Que nos pueden llegar a hacer sentirnos infelices y con anhelos de querer tener algo “perfecto”, que realmente no existe.

Como mamás, pasamos por un millón de cambios hormonales.

Comenzando el embarazo nos llenamos de ilusión, vemos un millón de veces Pinterest y nos inspiramos en todo. Buscamos y queremos los mejores productos con los mejores “reviews”, porque claro, a los nuevos papás la mercadotecnia los acosa y quieren hacerte sentir que necesitas todos esos productos para sobrevivir y lograr una paternidad exitosa.

Después nace tu bebé, y como un balde de agua fría llega la realidad que muy pocos te cuentan: no todo es color de rosa, ni fotos bonitas.

Las desveladas cada día se vuelven peor, el cansancio te consume, si estás con tu pareja existen pleitos y discusiones de las que jamás te habías imaginado tener. Toda “realidad” que creíste ver en una foto de Instagram se disuelve y se vuelve totalmente lejano a lo que estas viviendo. ¿Qué es lo que pasa? Te puedes llegar a preguntar, y es que así como tenemos la tecnología al alcance de un dedo, todos podemos tener nuestras fotos perfectas, las palabras correctas, los videos de los mejores momentos, pero muy pocos te van a mostrar las desveladas, el llanto, los vómitos y cambios de pañales nocturnos que hacen de tus noches eternas.

Tenemos mucha información a nuestro alcance que puede ser contraproducente para nosotras. Tantas enfermedades que podemos googlear, tantas vidas que podemos ver, tantas historias que podemos leer, pero ninguna es como la tuya.

Como mencionaba anteriormente, estamos en constante cambio y el ser mamá es uno de los principales que pueden sacudir nuestro mundo, que transforman realidades, pensamientos y sobre todo: nuestros planes.

Algo que nos encanta como “millennials” es tener todo bajo control. Crear planes que nos motiven a crecer y crear nuevos proyectos. No digo que hacerlos esté mal, sin embargo, en la maternidad todo esto se vuelve frustrante cuando no se llevan a cabo como tu los imaginaste. Cuando tus aspiraciones cambian y tus prioridades también podemos llegar a sentirnos que hemos fracasado en algún ámbito de nuestra vida.

Como por ejemplo, puede ser que tu personalidad es mas a fin de quedarse en casa, cuidar a los hijos y acompañarlos 24/7 en sus actividades, que honestamente, es el trabajo más agotador y nadie te paga por hacerlo, pero es entregado con el mayor esfuerzo y amor que jamás creíste sentir. Haces a un lado muchas cosas, pero si ser madre te llena el corazón completamente, tu lugar está ahí.

Por otro lado, puede que tus deseos de seguir siendo una mujer emprendedora y de negocios continúe. Amas a tus hijos, pero también quieres ser ejemplo de trabajo, prosperidad y obviamente el beneficio económico nunca está de mas. Tu felicidad también depende de sentirte útil, de encontrar tu propias metas profesionales y llegar a donde tus sueños te lo permitan, tu lugar también esta ahí.

Así mismo, existen otro tipo de realidades, donde como mamá debes de trabajar por que lo necesita tu familia. No es tu mayor sueño, pero necesitas pagar cuentas, casa, y una vida para tus hijos. Sin embargo, el ser proveedora para tu familia y poderles dar lo que necesitan hace que te sientas feliz y completa, porque entregas tu sacrificio diariamente por verlos crecer, tu lugar también esta ahí.

Y asi, existen un millón de realidades que pasan por cada una de nosotras como mamás. Cada una completamente diferente, con altas y bajas. Ninguna digna de ser comparada con otra.

derek-thomson-FK247ivR83A-unsplashSer mamá en estos tiempos se ha vuelto totalmente diferente. Alguna vez escuché decir a una psicóloga, que nuestros papás no podrían ser padres de nuestros hijos, porque los tiempos cambian, las enseñanzas y metodologías también… así como nosotros no podríamos ser padres de nuestros nietos.

Todos tenemos nuestra esencia como generación, como comunidad, y como familia, lo importante es hacernos consientes de los momentos por los que estamos pasando, los cambios y las expectativas que tenemos y saber que todo puede irse transformando y adaptando a nuestra propia realidad.

Hagamos a un lado las comparaciones, usemos la información que obtenemos del internet con criterio y utilicemos tecnología para cambios positivos en nuestra vida.

Ser una mamá millennial tiene sus ventajas también. Podemos enriquecernos más, conocer y aplicar nuevas formas de educación para nuestros hijos. Observar y analizar las cosas que nosotros disfrutamos de pequeños, así como las que nos hubiera gustado cambiar y ponerlo en práctica con nuestra familia.

Creo que en estos tiempos somos mas consientes de lo que les entregamos, compramos, enseñamos y hacemos con ellos. Aprendamos a sacar el provecho a lo que nos ofrece nuestro alrededor hoy, por hacer mayores cambios y ser mejores papás para nuestros hijos, que sin duda, son lo que más nos llena de satisfacción.

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¿Cuántos regalos son suficientes?

¿Cuántos regalos son suficientes?

Se acerca mi época (y la de muchas) favorita del año, y es que creo que cada vez la disfruto más y más. Siendo papás, esta fiesta puede dar muchos giros y con ello llega la emoción de volver a recibir a Santa Claus, los Reyes Magos, la ilusión y alegría de la Navidad.

Recordemos que esta época, (en especial para los cristianos) es cuando celebramos el nacimiento de Jesús, la esperanza, y la unión como familia. Muchas veces perdemos y olvidamos el motivo principal de la Navidad y nos dejamos llevar por la mercadotecnia. Nos saturamos de cosas, productos, regalos y queremos ser los primeros en tener todo decorado y listo desde antes que llegue diciembre.

Todo el tiempo estamos buscando el regalo perfecto… que si para tu mamá, tu esposo, tu hermana, los hijos, tus amigos, el detallito para los vecinos, etc. y compramos por comprar sin cuestionarnos si realmente es algo que necesitan, si los ayudará a crecer o solamente es un regalo superficial que en unos días acabará olvidado en una esquina.

Me puse a reflexionar un poco, y es que esta es la tercera Navidad de Mariana, pero la primera que realmente entiende un poco más acerca de los regalos y Santa Claus. Queríamos como papás que fuera un momento mágico, pero también realista y no llenarla de muchísimos regalos y sin que ella entendiera el punto de esto.

Así que platicando con una amiga (que muchos de ustedes ya conocen, y si no síganla ya!) @nextdoormom_ nos dimos a la tarea de hacer una carta especial a Santa, en donde nuestros hijos puedan involucrarse un poco más, hacer conciencia de lo que están pidiendo y el porque de todo esto.

Existen muchas cartitas y templates predeterminados, pero no quisimos dejar de compartirles esta idea que nosotras aplicaremos con nuestros hijos, y poder acompañarlos como familia en una nueva tradición, en donde no solo pidan por pedir, si no que hagamos conciencia de las cosas que necesitamos, nos hacen crecer y queremos, y así mismo ofreciendo aquellas buenas acciones que hemos hecho por los demás durante el año. Lo mejor de todo es dejarlos reflexionar a ellos y entregar su bondad a los demás.

Les dejamos aquí el PDF descargable de la cartita a Santa, para que ustedes la puedan imprimir (si es a color mucho mejor) y puedan llenarla con sus hijos.

carta_navidad

Get ready for christmas!
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Mis pérdidas de embarazo

Mis pérdidas de embarazo

Tengo 36 años, tengo una niña de 3, y 4 años de casada. Me embaracé a los 6 meses después de casarme. Mi primer embarazo fue muy normal y sano, tuve algunos síntomas los primeros 3 meses pero muy leve y muy normal. A las 39 semanas, en marzo de 2016, nació nuestra primer hija por parto natural.

Después de 1 año y medio mas o menos, de disfrutar, de aprender, de no dormir, de cambios todos los días; sentimos que todo ya estaba mas estable entre nosotros como familia, empezamos a buscar otro embarazo,  

En abril del 2018 me hice una prueba casera y dio positiva. Estábamos muy contentos, y esta vez estaba mas relajada, pues ya no era algo nuevo, era algo por lo que ya había pasado y de cierta forma yo creía, muy ingenuamente, que sabía mas o menos a lo que iba. Pudimos confirmar el embarazo con un ultrasonido en la semana 6. En nuestra siguiente cita íbamos muy contentos y yo iba desesperada/emocionada por escuchar el latido de mi bebé. Estaba súper feliz porque no tenía ningún síntoma y no dejaba de pensar que tal vez sería niño, porque según yo era un embarazo diferente, (y vaya que lo era). El doctor nos recibió y nos felicitó, me pesó, tomó mis datos y me pasó a hacer el ultrasonido, me paso varias veces el transductor hasta que de repente el doctor hizo un ruido como de negación y ya yo me quede pensando y después de un buen rato nos dijo que no encontraba latido, me quede estática, no sabía que pensar, como reaccionar, que preguntar, que decir, no sabía si llorar, no sabía que estaba pasando. El doctor nos dijo que le dolía mucho darnos esa noticia, que era algo que lamentablemente pasaba mucho y que no se podía hacer nada, nos pidió ir a un hospital con un radiólogo experto en radiología de la mujer para confirmar el diagnóstico. 

Salimos del consultorio y le hablé a mi papá, quien es cirujano, y le explique lo que estaba pasando, me dijo que nos veía en el hospital y en el camino yo iba rezando y poniendo todo en manos de Dios, iba tranquila, esperando que fuera un error, pero como se imaginan a estas alturas, no lo fue.

Llegamos al hospital, el radiólogo me hizo un ultrasonido vaginal y nos confirmó la mala noticia. Nuestro bebe ya no tenía latido, el diagnóstico: huevo muerto retenido de 9 semanas. Seguía en shock, me dolía pero estaba en shock, y no tenía ninguna reacción. Volvimos con el doctor y nos dijo que había dos opciones, esperar a que mi cuerpo expulsara el producto o tomar unas pastillas para dilatar el útero y practicar un legrado. Estuve con el medicamento 5 o 6 días y no me hicieron efecto, nunca tuve cólico ni sangrado. El doctor me revisó y me dijo que ya podía trabajar, entonces programamos el legrado para ese día en la noche, 6 de Junio 2018. 

Todos estos días fueron difíciles, yo tenia a mi bebé muerto adentro de mi y me lo tenían que sacar, pero no se porque estaba de cierta forma tranquila, obviamente estaba triste y me dolía, porque sabía cual era la realidad, pero al mismo tiempo sentía que estaba viviendo en una fantasía, en un mundo paralelo o no se, que nada de lo que veía estaba pasando. 

Nos fuimos al hospital, me puse la bata, me pusieron el suero, me acostaron en la camilla y ahí estuve con mi esposo, mi papá, y mi ginecólogo a un lado de mi todo el tiempo, esperando que el quirófano, estuviera listo. Por fin llego la hora y en ese momento me puse muy nerviosa, tenia mucho miedo, nunca me habían operado, solo había entrado a quirófano cuando tuve a mi bebé e iba de lo mas tranquila, pues para mi era algo natural lo que estaba pasando y dentro de la euforia no sentí miedo de nada. Esta vez fue diferente, sentía mucho miedo, sentía que me iba a morir literal, quería despedirme de mi esposo y decirle que cuidara a nuestra hija, ¿suena dramático no? Pero es un sentimiento real, no lo hice obviamente, me apaniqué, solo cruce miradas con el y con mi papá y fue todo.  

Ya en el quirófano todo estuvo bien. Las enfermeras y los doctores me cuidaron mucho, el anestesiólogo me acariciaba la frente y me decía que todo iba a salir bien. Yo estaba inmóvil, llorando sin parar, viendo las lámparas del quirófano y pensando que no quería estar ahí, que no quería estar viviendo eso. La anestesia no me dolió, y el procedimiento tampoco obviamente, pero me sentía destrozada por dentro, sentía un hoyo en el pecho, no quería estar ahí, no quería estar pasando por eso, pero tenia que hacerlo, era algo por lo que tenia que pasar y no había nada que hacer para cambiarlo. El legrado terminó rápido, como en 20 minutos, me pasaron a recuperación a que se me pasara la anestesia, fue desesperante porque no me podía mover y estaba cansada. Por fin me pude sentar y fue cuando le dije a mi papá que ya me quería ir a mi casa. Me sacaron en silla de ruedas, como ya era de madrugada llegué directo a mi casa a dormir. Dormí muy bien la verdad, creo que estaba agotada después de tanto estrés y tantas emociones. 

Mi recuperación física fue muy rápida, no tuve sangrado ni ninguna molestia. Pero la recuperación emocional aun está en proceso. Es un dolor como pausado, no lo veo, no pienso en eso todo el tiempo, pero si guardo un poco de silencio, o si pongo atención, me doy cuenta que ahí lo tengo… que es una presión en el pecho, que es un hueco literal y que sigue doliendo mucho, igual que el primer día.

Es un dolor que creo que siempre me va a acompañar, porque fue una ilusión que tuve, que viví, y de un día a otro me dijeron que ya no existía, es el dolor de un hijo o una hija con que soñamos, que deseamos e imaginamos por poco tiempo, y que lo sentimos tan real y al final ¿que? Nada. No supimos si seria niño o niña, no le pusimos un nombre, nada. Yo creo firmemente en Dios y confío en el, tanto así que nunca le pedí con todas mis fuerzas que lo que estaba pasando no fuera verdad, me puse en sus manos y puse en sus manos a mi bebé, y desde antes de que nos confirmaran el diagnóstico se lo entregue.

Mi doctor nos recomendó esperar 6 meses para un nuevo embarazo y creo que estuvo perfecto, antes yo no me hubiera sentido lista emocionalmente. Pero las cosas se acomodan y para diciembre yo ya me sentía mejor, tenía ganas de volver a intentar. 

A principios de febrero, me hice una prueba casera y salió positiva. No sabia que sentir, no sabía que pensar, no sabía si compartir la noticia o esperarme, pero pensaba que si no le decía a nadie era como hacerlo por miedo y si compartía la noticia con nuestras familias pensaba que eso me iba a motivar y me iba a ayudar a pensar positivo, lo platique con mi esposo y el estuvo de acuerdo y me apoyo, ese mismo día dimos la noticia. 

Los demás días pasaron normal, sentía nauseas y muy inflamada y uno que otro cólico por lo que mi papá me dijo que no esperara e hiciera una cita con el ginecólogo. Fuimos a la cita y me hizo un ultrasonido y apenas pudimos ver lo que parecía ser el saco gestacional, lo cual era normal para las 5 semanas de embarazo que tenía. Estuve tomando progesterona y en mucho reposo. Me la pasaba acostada casi todo el tiempo, porque si duraba mucho tiempo parada o haciendo cualquier actividad por mas mínimo que fuera el esfuerzo yo empezaba a sentir dolor, no era dolor fuerte, pero era dolor, entonces por precaución estuve en reposo casi 4 semanas. 

Cuando me tocó cita para un segundo ultrasonido iba emocionada porque sabía que ya escucharíamos el latido del bebé, pero oh sorpresa… en el ultrasonido el doctor vio que no había embrión, solo saco gestacional. 

Por las semanas que tenía de embarazo no era normal, nos pidió tomar una segunda opinión y así lo hicimos. Al día siguiente fuimos con otro ginecólogo y nos confirmó la noticia, mi embarazo era anembrionado, y la verdad me sentía en una película…no podía creerlo, ¿como era posible que me pasara eso otra vez? 

La primera vez el doctor nos dijo que era algo muy común, por lo que muchas mujeres pasan, pero pensé que era algo que no volvería a pasar, mas porque ya había tenido un embarazo normal y que gracias a Dios había salido todo bien. Pero no, ahí estaba teniendo mi segunda pérdida. Me iban a tener que hacer otro legrado, volver a pasar por lo mismo. Raramente esta vez estaba mas tranquila, súper triste claro, pero mas relajada, porque con mi primera pérdida me traumó el echo de tener a mi bebe muerto dentro de mi, que me lo sacaran y lo tiraran a la basura, y así es, no hay otras palabras para decirlo, es horrible pero es la realidad. Esta vez no había bebé, clínicamente no había un embarazo, porque no hubo embrión, pero si era una pérdida, porque tuvimos otra vez la esperanza y la ilusión.

Volví a tomar el medicamento para dilatar el útero por 10 días y no me hizo efecto, me hicieron el legrado y fue mas rápido todo, la recuperación física y emocional pero esta vez también fue muy cansado, el estrés fue mucho. 

A los meses decidimos buscar un ginecólogo perinatólogo, el cual es un especialista en medicina materno-fetal, se encargan de la evaluación y tratamiento de embarazos de alto riesgo y de alteraciones fetales. Tomamos esta decisión porque nos dijeron que no había una explicación para las otras pérdidas que tuve, que normalmente es una selección de la naturaleza cuando el producto no viene bien, entonces el cuerpo lo deshecha, lo aborta. Normalmente te recomiendan ir con un perinatólogo cuando tienes 3 o mas pérdidas, pero nosotros no quisimos esperarnos a tener una tercera. 

El ginecólogo perinatólogo nos dijo que para diagnosticar o para decir que existe Pérdida Recurrente del Embarazo, se tienen que tener 3 o mas pérdidas, y que yo solo había tenido una, clínicamente hablando, pues mi segunda pérdida no había sido un embarazo. Que es algo que pasa, que no hay explicación, no hay como predecir si va a volver a pasar o no, pero que lo bueno era que yo ya tenia un antecedente de un embarazo normal y que el pensaba que podía volver a intentarlo sin ningún miedo. Me mandó a hacer unos análisis y me dijo que si el veía todo bien en los resultados, podíamos buscar otro embarazo dentro de 3 meses. Salimos de la cita y la verdad salí feliz, porque lo que nos había dicho eran buenas noticias, todo indicaba estar bien y así ha sido hasta el momento. Me hice los análisis y todo salió muy bien. Entonces por hoy en eso estamos, dando gracias a Dios de que todo esta bien, agradeciendo y disfrutando lo que tenemos hoy. 

Espero que el estar escribiendo y compartiendo mi historia le sirva a alguien, si es así por favor escríbanme. Me daría mucho gusto saber que alguien se sintió identificada o identificado y que contar mi experiencia sirvió para algo. Se lo que se siente perder un embarazo, a un hijo, se que es un dolor que nadie comprende, es algo que solo entiende quien lo esta viviendo, pero no somos las únicas mamás, ni los únicos papás a los que le pasa.

Ojalá este tema fuera algo de lo que se hablara mas y que hubiera mas consciencia y mas educación sobre como tratar el tema, como apoyar a quien esta pasando por algo así, porque la gente hace como que no pasó nada.

La gente te dice “no importa, eres joven, puedes volver a intentarlo”, y si, puedes volver a intentarlo pero porque piensan que “poder” es igual a “querer” el que pueda volver a embarazarme no quiere decir que este lista para volver a perder a otro bebe, o que no tenga dudas al respecto, y quien decide volver a intentarlo no es mas valiente que quien decide no hacerlo de nuevo. Hay que ser mas empáticos entre nosotros, y si conoces a alguien que ha pasado por esto dile que le apoyas, que le acompañas en su dolor, que si quiere hablar al respecto estas para escucharla, abrázala, dale tu hombro para que llore, lo que sea, pero no hagas como que no paso nada, no minimices su pérdida.

ygtm

2 años

2 años

Dos años de crecer juntas, de nacer, descubrirnos, conocernos y amarnos.

Hace dos años llegaste a nuestras vidas, y te confieso que me sentía responsable de enseñarte el mundo entero y me daba mucho miedo… de mostrarte un camino de vida, y hoy me doy cuenta que fue todo lo contrario.

Aprendimos juntas sobre la marcha, nos equivocamos muchas veces. Lloramos, reímos, bailamos y cantamos. Cada día que pasa en tu vida es un nuevo aprendizaje para ti y para mi también.

Cuando no sabes expresarte y empiezan los berrinches, para mi también es un berrinche interno de no saber como reaccionar contigo… a veces pierdo la paciencia, a veces me acuerdo que yo soy la adulta y trato de calmarme para después hacerlo contigo, a veces simplemente te observo y trato de comprenderte.

Cuando ríes y bailas, me enseñas lo simple que es la vida y lo fácil que es disfrutarla. Que no debemos pasar el tiempo preocupados por tonterías y disfrutar el presente.

Cuando lloras del cansancio y te consuelas en mis brazos, me haces sentir especial. Me llena de fuerza saber que soy la base en donde puedes sentirte tranquila y que mis abrazos te calman y te hacen sentir amada.

Cuando te veo jugar con tus juguetes, veo el poder de la imaginación y que no lo debemos de perder nunca. Veo esa inocencia que también vive en mi y me hace recordar lo bonito que es ver la vida llena de colores e imaginarme hasta lo imposible.

Cuando veo como miras a tu papá, con unos ojos llenos de emoción y amor, me hacen reafirmar lo mucho que lo amo y de que el sea tu protector para toda la vida. Antes te confieso, que me daba miedo que robaras su atención, pero hoy me llena el corazón ver ese amor y lazo que tienen… sin duda la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Estos dos años he crecido siendo tu mamá, hemos crecido juntas y todavía nos falta mucho camino por recorrer, pero quiero que recuerdes que a tus dos años de edad, he aprendido más que en toda mi vida.

Sigamos disfrutando de este camino, aprendiendo y creciendo como familia. Te amo mi vida, feliz cumpleaños.

…you got this mom!

 

Mi amor por ti es para siempre

Mi amor por ti es para siempre

Mi amor por ti no se va. Te conviertes en hermana mayor, tal vez tienes miedos e inquietudes. ¿Como será ahora? ¿Compartiré a mamá? ¿Ya no seremos solo los tres?

Mi amor por ti es único. Cada hijo tiene algo diferente que enseñarle a su madre. Cada hijo es una muestra del amor mas puro y claro que existe.

Mi amor por ti es fuerza. Porque desde tenerte en mi panza, cargar contigo, mi fuerza física y mental ha crecido al mil por ciento. Porque cada día al levantarme nacen unas fuerzas de querer vivir al máximo y entregarte todo.

Mi amor por ti es sencillo. Amarte ha sido lo más fácil de mi vida, lo más natural y perfecto. Desde que te sentí, desde que te vi, desde que nos volvimos tu y yo madre e hija, todo ha sido sencillo.

Mi amor por ti es puro. Desde lo mas profundo de mi ser, esa pureza que hay en mi corazón es tuya. Todo lo que me haces sentir es puro y claro, no hay nada que le quite su color y transparencia.

Mi amor por ti crece. Todos los días te admiro mas, me sorprendes más y me llenas de satisfacciones enormes. Todos los días mi corazón crece al mil por ciento.

El amor por ti es único y es para siempre, y así será también para tu hermana… único en su propia perfección. El amor de una madre no se divide, se multiplica. Te amo a ti por convertirme en tu mamá, por enseñarme que puedo ser y crecer cada día mas. Te amo porque descubrí que soy una mujer diferente, y así tu hermana me enseñará otras cosas nuevas. Nuevas experiencias y retos, pero siempre creciendo juntas en amor.

Recuerda, siempre serás mi primer bebé… la que me enseñó el amor mas puro y perfecto, la que me enseño a ser mamá.

…you got this mom!

Carta de papá

Carta de papá

Lamento decepcionarlos, pero en este día del padre no quiero escribirles a las mamás ni a los papás. Quiero aprovechar este espacio para escribirle a Mariana.

Hace poco iba manejando en las calles y vi un anuncio que decía “Él no sabía ser papá y lo hizo por ti”. Mariana, yo hoy quiero confesarte que aún no se en que me metí cuando tu mamá y yo empezamos a planear nuestra increíble familia. No tenía idea de que tu nos ibas a traer tantas alegrías, tantos aprendizajes, pero, sobre todo, tanto amor en casa acompañado de tantas desveladas, pañales, cambios de planes, gastos inesperados y risas incontrolables.

Mariana, ser tu papá es para mí la aventura más grande, divertida, retadora y trascendente que he vivido. He vivido cada uno de tus días con una certeza absoluta: Sé que no tengo idea de lo que estoy haciendo, pero estoy convencido de que me estoy entregando totalmente por ti y por tu mamá, sé que me he equivocado y probablemente me voy a volver a equivocar, pero tu risa, tus palabras y tus abrazos cuando te paras de puntitas para alcanzar mis piernas, son lo que hace que disfrute tanto este caminar junto contigo.

Ser papá siempre fue un anhelo que tu me permites cumplir día a día. Tengo, además, el regalo de tener a mi papá conmigo para recordarme siempre que un día voy a poder ser tan entregado a su familia, luchón y generoso como él. Tata, como le dices a tu abuelito, es quien me enseño que, si no arriesgo, no gano y tu vida, Mariana, es el regalo más arriesgado que me han dado.

Como ya te dije antes varias veces en esta carta, yo no sé ser papá. No se regañarte -siempre me convences con tu sonrisa chistosa, tus abrazos o tus ojitos que me haces-. Tu mamá dice que siempre te pongo el pañal chueco, casi siempre dejo flojo los tirantes del car seat porque me da miedo apretar de más y tu mamá tiene que ajustarlos, la última vez que te corte las uñas te machuque el dedo, cuando te baño acabo más mojado yo que tu, entre muchas otras “áreas de oportunidad paternales”, pero nada de eso importa más que la segunda parte de la frase que leí en aquel anuncio. No se ser papá… pero lo hago por ti.

Lo hago por ti, Mariana, porque yo creía que sabía muchas cosas y tenía respuesta para casi todo, pero tu me enseñas que no es así. Todos los días tengo la oportunidad de conocerte más, de decidir que clase de papá quiero ser para ti y como quiero ayudar a formarte como persona. Caminar contigo es para mi un regalo que espero que dure muchos años porque quiero siempre ser para ti un papá chingón, nunca perfecto, pero si un papá que te de pena cuando llegue a verte a tus festivales y/o partidos o a la fila del colegio, que te de pena por el gran amor que quiero demostrarte siempre, estando a tu lado y caminando junto con tu mamá y con la familia que Dios nos regale, y luego se te quite la pena cuando te des cuenta que aunque llegamos pintados y con matracas a tus partidos, o a veces no podamos pagarte todo lo que tu quisieras o llevarte a todos los lugares que quisieras viajar, nos partimos la madre por ti, nunca buscando que sea solo para que nos lo agradezcas, si no para que cuando seas grande tengas las herramientas para ser una gran mujer, como tu mamá.

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No tengo duda de que si hay otros papás leyendo la carta que te escribí, van a sentirse identificados conmigo cuando les comparta que no somos los únicos que nos sentimos inútiles cuando nos levantábamos “solidariamente” cuando eran ustedes eran bebés y su mamá les daba pecho, nos quedábamos dormidos sintiéndonos culpables los primeros tres días y luego medio entendimos nuestro rol en la lactancia materna no incluyente para papás. Nuestro rol como papás nunca está definido, el de mamá tampoco. Juntos nos toca formar una vida tan frágil y tan llena de luz, que nos da miedo.

Como papás, generalmente nos preocupamos por tramitar el seguro de gastos médicos del bebé, hacer cuentas e interminables hojas de Excel de los trillones de pañales que usan, la fórmula, las medicinas y las citas del pediatra y entonces nos entra el miedo de si nos va a alcanzar la quincena, pero luego todo da lo mismo cuando dicen por primera vez “papá”.

Mariana, no se cuando puedas leer esto, pero al día de hoy, yo he trabajado toda mi vida laboral en el área de educación. Tu mamá sabe que me he desvelado, cansado y hasta tengo canas por buscar trascender positivamente formando a otras personas. Eso ha sido muy importante para mi, pero hace casi dos años, llegaste tu y cambiaste mi vida.

Ahora tengo más ojeras, más panza, más canas y menos dinero, pero te tengo a ti y a tu mamá en mi vida y eso me hace la persona más plena y feliz del mundo. A veces me preguntan como ha cambiado mi vida desde que naciste y no tengo más que responder que Dios nos puso manos de tu mamá y las mías una responsabilidad tan grande, que cada levantada diaria a las 6am, cada pañal explosivo, cada llanto, cada risa, cada tiradero que dejas en tu cuarto y cada pared embarrada de plastilina me hacen recordar que lo hago por ti, por tu crecimiento, tu vida, tus sueños e ideales que vendrán.

Nunca dudes lo mucho que te amamos, Mariana.

Papás, amen a sus hijos, aprendamos de ellos y por ellos, y como diría mi esposa…You got this, Dad.

 

No eres la misma

No eres la misma

Hace tiempo en una reunión, una amiga me dijo que algunas a veces extrañaban “a la lily de antes”… me quedé en pausa y me pregunté ¿la de antes? pero, ¿que extrañan de mi que no soy ahora? ¿antes de que? ¿antes de ser mamá?

Estuve pensándolo mucho, dándole vueltas en mi cabeza, ¿que había dejado de hacer? ¿Que era lo que podrían sentir que me faltaba? Y me di cuenta que era lo todo lo contrario.

No me faltaba nada, si no que había comenzado a descubrir una parte de mi totalmente nueva. Una versión en donde existen nuevos retos y nuevas prioridades. Una versión de mi donde mis temas de conversación cambiaron y mis preocupaciones también.

Hace poco leí un texto escrito por una mamá, que decía:

Cuando por fin conozcas a tu hijo, recuerda, no tienes que quedar bien ante nadie, no tienes porque volver a ser la de antes, ni debe nadie hacerte creer que la de antes era mejor.

Ser mamá te cambia totalmente el panorama en muchísimas cosas. En todos los ambientes y aspectos eres otra, con tu esencia, pero te conviertes en una nueva TU.

Dejé a un lado las cosas superficiales, hice a un lado los temas sin sentido y comencé a preocuparme por cosas que antes no hubiera imaginado.

Tal vez ya no hablo tan seguido con algunas amigas, pero nunca las he dejado atrás. Procuro a las viejas amistades que son para siempre, sin embargo, hice nuevas amigas con las que me siento identificada por que vivimos las mismas etapas juntas. Puedo bromear y hablarle a alguna de ellas para quejarme, reírme o llorar y se que me van a entender.

He crecido y aprendido mucho mas de lo que yo imaginaba siendo mamá.

Todas cambiamos. Nos convertimos en una mejor versión de nosotras mismas, porque buscamos ser el mejor ejemplo para nuestros hijos. Porque aprendemos día con día algo nuevo de ellos y más aún, de nosotras mismas.

Conocí el amor mas profundo, el que no se puede explicar con nada hasta vivirlo en carne propia.

No soy la misma. Estamos en constante cambio, cada día voy creciendo y madurando junto con mi maternidad y eso me hace feliz.

…you got this mom!