Cuando eres agradecido, todo cambia.

Mi proceso de maternidad ha sido muy diferente al que yo imaginé cuando apenas era una adolescente y soñaba con algún día convertirme en madre. Me casé a los 23 años de edad y no estaba en nuestros planes a corto plazo el ser padres. No fue hasta después de cuatro años de casados que decidimos buscar un embarazo. Estuve en varios tratamientos de fertilidad ya que era casi imposible que yo quedara embarazada debido a una serie de diagnósticos que yo ni sabía que padecía. Fue un camino difícil en el que yo tuve que aprender a esperar el tiempo perfecto de Dios. Recuerdo muy bien un día después de haberlo intentado casi todo, me rendí de vivir pensando todos los días en cuando iba a estar embarazada y decidí vivir agradecida. Puse mi enfoque en lo que si tenía y en confiar en que mi momento llegaría. Mi perspectiva cambió y lo dejé todo en manos de Dios. No pasó mucho tiempo cuando mi doctor sugirió intentar una vez más y esta vez todo fue diferente. Para nuestra sorpresa, quedé embarazada de cuatrillizos. Sentíamos una emoción que no podíamos con ella, que aún recibiendo estadísticas de todo lo que podía salir mal con mi embarazo y los bebés, nada nos detenía el estar agradecidos con Dios por esta gran bendición. Mi momento había llegado y mi actitud fue clave en mi embarazo. Siempre creí que Dios me había dado a mis cuatro bebés y Èl tendría cuidado de ellos hasta la semana perfecta en la que ellos nacerían. Mi embarazo  se podría decir que fue muy normal, obviamente me atendieron especialistas en múltiples, y llegué hasta la semana 34 sin ninguna complicación. Lo más difícil fue cargar con mi panza, que como se podrán imaginar era enorme pero no me importaba con tal de que nacieran fuertes y sanos los cuatro. 

Ya que nacieron los bebés y gracias a Dios todo perfecto, mi esposo y yo nos enfrentamos a un reto más grande que fue el cuidar 24/7 de cuatro bebés prematuros al mismo tiempo. De nuevo, me aferré a vivir agradecida porque estaba cumpliendo mi sueño de ser mami y aunque el cansancio era extremo ya que nos tardábamos una eternidad para darle de comer a todos los bebés cada tres a cuatro horas, lo hacía feliz sabiendo que era una etapa que pasaría. Leí y escuché a varias mamás hablar de lo que es la depresión post parto, ansiedad, muchos cambios hormonales y sé que es algo muy real que le pasa a muchas mujeres. Así que siempre estuve consciente de mis emociones y la clave fue el apoyo de mi esposo. Él estuvo día y noche conmigo durante un par de meses gracias a que tiene muy buenas prestaciones en su trabajo y nunca me sentí sola. También aprendí a aceptar ayuda de mi familia y a entender que yo sola no podía cuidar a cuatro bebés. Siempre trataba de buscar un tiempo para mi durante el día para orar y para hacer algo que me hiciera sentir bien. Es muy fácil dejar tu bienestar a un lado y dar todo por tu bebé ya sea tengas uno o cuatro, ya que demandan casi todo tu tiempo, pero no puedes dar lo mejor de ti si no te cuidas primero tú. 

Mi vida cambió radicalmente en todos los sentidos, económicamente, físicamente, emocionalmente pero espiritualmente mucho más. No solamente experimenté ver crecer cuatro milagros dentro de mi pero el poder verlos crecer día con día, ver sus avances, sus primeras palabras, sus primeros pasos, me llena de agradecimiento y me recuerda todas las veces que yo le pedí a Dios un hijo. No te voy a mentir, el cansancio es algo inexplicable, me ha costado muchísimo todas las desveladas, dolor de espalda por tratar de cargarlos a todos, cansancio físico de estar activa todo el día atrás de ellos, lavar ropa todos los días, lavar biberones, cambiar más de 20 pañales al día, prepararles todas sus comidas, que se enfermen todos al mismo tiempo, etc. Y si puedo llegar a estresarme y decir ya no puedo más, pero basta con solo voltear a ver sus caritas y todo vale la pena. Siempre que me dicen que tengo mucho trabajo al ser mamá de cuatrillizos, yo contesto si, pero es mucho más el amor multiplicado por 4. En días difíciles es cuando aún más recuerdo lo agradecida que estoy de poder vivir esta increíble experiencia de ser mamá de cuatrillizos.

ygtmm