Una mamá “minimalista”

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Decidí platicarles de una experiencia diferente de lo que me ha pasado en lo que llevo de ser mamá, como todas sabemos nuestro tiempo se acorta muchísimo para lograr hacer las cosas que hacíamos antes de ser mamás, trabajes en oficina, seas emprendedora, mamá full time o todas las anteriores.

Al principio lo que extrañaba de mi vida anterior era salir!! Me encanta ir a conocer cafés nuevos, restaurantes, salir a caminar, etc. y hasta ahorita no salgo lo mismo que antes, ya estando en mi casa en el día a día, extrañaba que la casa no se ensuciara tanto, que se mantuviera ordenada todos los días y sólo tener que “recoger” o limpiar el fin de semana porque entre mi esposo y yo la verdad no ensuciábamos nada. Ahora, eso ya no existe, si me voy a la cama sin recoger o lavar los trastes, al otro día me va a llevar el doble de mi tiempo en hacerlo.

Así que empecé a hacer mi vida más ligera, empecé a deshacerme de lo que no me servía o no usaba, dejé a la mano sólo lo esencial y así poco a poco tenía que ir limpiando menos, y mientras menos cosas tenía más era el espacio que me quedaba para guardar. Creo que a todas nos pasa, vamos acumulando cosas, que a veces ni tiempo tenemos de guardar y llega un punto en el que ya no sabemos ni dónde meter eso y terminamos amontonándolos en un cajón, que se convierte en el cajón del mugrero, y que la verdad nunca abrimos y no sabemos ni qué tenemos.

Me empezaba a gustar la sensación de que la casa se viera ordenada (o menos desordenada), limpia y libre de cosas, al menos ya ahorraba algo de tiempo en tener que ordenar y podía utilizar ese tiempo para dedicárselo a mi bebé y esposo, para trabajar en mis proyectos de trabajo o para mí, y qué creen? Empecé a ser aún más feliz.

Soy arquitecta y diseñadora de interiores, así que no puedo permitir que mi casa no se vea bien! Éste estilo de vida se llama “minimalista” es decir, “menos es más” yo lo traduzco a vivo con menos cosas innecesarias y obtengo más cosas positivas, ya sea tiempo, experiencias, trabajo, vida, etc.

Les voy a dejar algunos puntos importantes que, investigando de éste estilo de vida, fueron los que más me funcionaron:

Pequeñas actividades logran grandes cambios

Me levanto en la mañana (o me levanta mi bebé jajaja) a veces me levanto antes que él para hacer ejercicio, pero por lo general lo primero que hago es tender la cama, no puedo salirme del cuarto si no la tiendo, está comprobado que el simple hecho de tender la cama da la sensación de orden y limpieza, y en mi mente si causa eso. Después dejo a mi bebé jugando o dormido otra vez y hago espacio para bañarme y arreglarme, mi día no puedo seguirlo sin estar limpia y arreglada yo, como no trabajo en la oficina de alguien, y a veces trabajo todo el día en casa, no es necesario que me arregle, pero por convicción propia lo hago, siento que no rindo lo suficiente si no me siento “bonita” así que estas dos cosas me levantan mucho el ánimo al empezar mi día.

Me deshice de cosas materiales

Es decir, me quede con lo verdaderamente necesario, saqué ropa que no usaba, que tenía para “cuando fuera flaca” o hasta para cuando engordo, cosas que no me servían o nunca usaba, etc y empecé a donarlo, regalarlo o venderlo, así que, al final también me sentí bien al ayudar a alguien que lo necesitaba de verdad. En la ropa del bebé, saco de inmediato la ropa que ya no le va quedando, no me espero a que ya no me quepa en los cajones y luego ya no sé ni por dónde empezar. Identifica lo esencial, elimina el resto.

Tengo menos cosas a la vista

¡Así que son menos cosas que tengo que ordenar y limpiar! Ahorro tiempo al limpiar una superficie sin cosas obstruyendo, que en mover todos los adornos y a parte limpiar uno por uno. Evita acumular, cartas o revistas, reduce el desorden a lo mínimo! Y algo que escuche hace poco fue “que cada cosa tenga su lugar” y me ayudó muchísimo al momento de guardarlo, y si no tiene lugar… entonces evalúo si me sirve o no, porque ¿a quién engañamos?, lo más fácil para recoger es agarrar todo y ponerlo en el “cajón del mugrero”. Al final del día al tener ordenado ese cajón, lo agradecerás. Que tu mesa de centro, no sea una estantería de libros o cosas. En los juguetes y cosas de Leo por ejemplo, compré cajas y canastas en donde solo pueda llegar y “aventar” sus juguetes/cosas pero que al final de cuentas tengan su lugar y se vea ordenado.

Ahorro más

No me detengo en una tienda a menos que necesite algo, muchas cosas de decoración por ejemplo, ya no las compro a menos que me encante y que sepa que me va a funcionar. Con la ropa es igual, me quede con prendas básicas que pueda combinar y sólo compro algo que complemente lo que ya tengo… o alguno que otro vestido.

Detox redes sociales

Perdía mucho tiempo en mi instagram, a veces con personas que no aportaban nada bueno en mi vida, así que las eliminé, oculté, etc hay influencers que se despiertan maquilladas, con el desayuno perfecto, bebé perfecto, vida perfecta y la realidad es que no es así y nosotras lo sabemos! A veces, comparamos nuestro “detrás de cámaras” con su “puesta en escena” y no es para nada real y no nos ayuda en nada. En mi caso, decidí usar mi instagram laboralmente, comparto mi trabajo y cosas de interiores que puedan servir a los que me siguen.

Priorizar actividades

En mi caso, necesitaba pasar menos tiempo ordenando y limpiando mis cosas, para ahora poder ordenar al final del día las cosas del bebé (que aplico lo mismo para él así que la mayoría de los días no necesito recoger tanto). Me falta tiempo para desayunar o hacer ejercicio, así que ahorro tiempo eligiendo mi ropa, por eso cuento solo con lo básico y ahorro tiempo en pensar qué me voy a poner.  

Acumulo experiencias y no materialismo

El desprenderme de cosas innecesarias, me ha llevado a tener un poco más de tiempo para realmente vivir y disfrutar mi vida, termino más rápido mi trabajo y puedo dedicarme más a mi bebé, a salir a caminar con él, visitar a mis papás, salir con amigos, etc a final de cuentas, vale más una experiencia y recuerdo que algo material.

“Tu casa es un espacio para vivir, no un espacio para almacenar” tampoco es un showroom de una tienda! ahora tomo en cuenta esta frase todos los días.

Espero que les pueda ayudar éste estilo de vida que a mí sí me ha funcionado, pero es un proceso lento, acumulamos muchísimas cosas, pero cuando lo logremos y aprendamos a tomar pequeños lapsos del día para recoger y limpiar en vez de pasarnos mucho tiempo en eso, vamos a ver la recompensa en nuestro tiempo y felicidad. Además que ahora con nuestros bebés el tiempo es lo más valioso, y nosotras tenemos que cambiar y adaptarnos, hacernos la vida más fácil y ligera, es difícil pero no imposible, las invito a que poco a poco se deshagan de esas cosas que solo les quitan tiempo insatisfactoriamente, seremos mejores mamás y más felices y recuerda… YOU GOT THIS MOM!

YGTI