La presión social al ser mamá

Existen muchos momentos en donde nos podemos sentir presionadas por la sociedad, y ahora siendo mamá cada vez ha ido aumentando. Y no podría hablar de todos los momentos porque nunca acabaría, pero yo creo que mas de una vez nos ha pasado que vez a otras mamás con sus hijos, escuchas o te hacen comentarios que terminan influyendo en tu vida personal.

Estamos rodeados de comparaciones, de formas de pensar diferente, de personas que son muy libres, otras muy aprensivas… constantemente estamos expuestas a los comentarios de otras personas.

Quisiera mencionar algunos ejemplos en los que me he sentido así últimamente, y si a ti también te ha pasado algo similar, que te sientas identificada conmigo.

Mariana tiene 1 año 1 mes, y todavía no camina. Empezó a gatear hasta los 10 meses mas o menos, y yo recibía muchos comentarios de mamás, tías, amigas, maestras, de porque no la estimulaba más… que debería de hacer mas ejercicios con ella, que ahora debo de practicar y practicar mil veces la caminata, etc. Pero yo como su mamá, ahí estoy, observándola siempre, y sé que ella lo va a lograr en algún punto, veo su avance y no pasa nada si no camina ahorita, ya lo logrará en unos meses mas. Sin embargo, no les miento que muchas veces me presioné a mi misma, de porque no lograba lo que otros niños si.

A veces con estos comentarios ajenos a nuestra vida, rutina, etc. nos ponemos “nerviosas” y comenzamos a comparar a nuestros hijos con otros, nuestra vida con la de los demás. Es lo mismo a las que les pasa: “Mi hijo come muy bien” “¡El mío no come nada!” “Mi hijo duerme 12 horas seguidas” “El mío se levanta cada 3 horas” y continuamos cuestionándonos cada cosa y detalle que no hacen.

Sucede desde la forma en como son, tranquilos o llorones, si les das pecho o fórmula, si tuviste parto o cesárea, si caminó al año o se tardó un poco más, si les haces una fiesta en grande cuando cumplen años o solo un pastel, si van a una escuela o a otra, si compramos lo que esta de moda o lo necesario y un sin fin de cosas que como les dije al principio… no podría terminar de escribir.

¿Cómo evitarlo? Creo que no es una receta mágica, porque podemos caer muy fácil en la presión social, pero cuando somos consientes de estas situaciones y lo que estamos haciendo, podemos preguntarnos: ¿Hago esto porque estoy de acuerdo, o porque los demás lo hacen? ¿mis hijos son felices? ¿que me hace feliz? ¿voy con la corriente o contracorriente? Respondiendo estas preguntas, creo que es mucho más fácil centrar nuestras ideas y decidir lo que nosotros queremos para nuestros hijos, y dejar a un lado lo que “todos hacen” o lo que los demás dicen acerca de sus hijos, y concentrarte en tu familia y en los avances que va teniendo cada uno de tus hijos.

Vivimos en una época en donde queremos ser la mamá perfecta y abarcar todo. Una mamá cocinera, trabajadora, emprendedora, pero que le da tiempo a sus hijos, que juega con ellos, se cuida, es fit, come saludable, hace ejercicio, tiene a un esposo ideal, siempre dispuesta, siempre arreglada, con todo bajo control. ¡ESTO NO EXISTE! Nos han hecho creer que podemos ser todo esto para ser “la mejor mamá” y tratamos y tratamos y no podemos lograrlo, y nos frustramos… para llegar más allá de la perfección es ser realmente y demostrarle a tus hijos lo que puedes y lo que no. Que no todo es color de rosa, que no es bueno compararse y que cada quien es dueño de su vida, amándose y aceptándose como es.

Dejemos a un lado la presión social, y empecemos a hacer las cosas que realmente creamos que son mejores para nuestros hijos. Hagamos a un lado los comentarios y comparaciones y enfoquémonos en nuestra familia y nosotras mismas.

… you got this mom!