La intuición de mamá

Por: Ana Pugh

Quiero hablarles de algo ÚNICO que hay dentro de todas nosotras como mujeres y que se manifiesta más, se intensifica, cuando somos mamás… LA INTUICIÓN.

Nunca fui preocupona, hasta creo que no planeaba tanto las cosas cuando era mamá jóven y mis hijos eran pequeños.

Mi mamá siempre trabajó y nos hizo a mis hermanas y a mi muy independientes, tanto que cuando nacieron mis hijos, (por cesárea los 3) no estuvo cuidándome ni un solo día,  y creo que ni siquiera me lo ofreció… ni yo lo pedí. Así eran las cosas, yo me sentía más cómoda sola, independiente y me sentía capaz de organizar mejor mi vida. Creo que mis hijos sobrevivieron a mi, pero en un sentido eso les ayudó (eso espero).

Cuando eran niños y me decían que se sentían mal, en lugar de correr al pediatra o estresarme yo les daba 3 remedios:

  1. Métete a bañar (el 60% de las molestias de lo que sea se quitan con un baño)
  2. Tómate un Quick (sí.. leche con chocolate, un cariño al alma para recuperarte de cosas simples)
  3. Duérmete (si con los dos remedios anteriores sigues con un malestar, dormir es lo indicado)

Si al día siguiente seguían mal, le hablaba al doctor, pero la mayoría de las veces mi intuición me decía que no era algo grave y que los remedios mágicos de mamá funcionarían, y así fue, ellos adultos ahora aún lo recuerdan y hasta se ríen.

Mi intuición siempre me ayudó a distinguir entre casos urgentes y cuándo utilizar mis remedios. Es un regalo que poseemos como mamás, es esa voz interna que nos dice qué es lo mejor, por dónde debemos de ir, a qué y a quién debemos hacer caso y a quien y qué cosas no nos van a ayudar en nuestro camino como mamás.

Es algo muy personal, no hay dos mamás que sigan el mismo camino al seguir su intuición porque lo que funciona para una, no necesariamente funciona para las demás.

Es sentarnos tranquilamente, escucharnos a nosotras mismas, callar las voces exteriores, los chats de las tías, la suegra, la mamá, el Instagram y todo lo que nos rodea que influye a veces de más en nuestras decisiones, y pensar… ¿qué quiero hacer yo?, ¿es lo mejor para mi hijo?, ¿en realidad quiero hacer esto, o me está llevando la corriente de la presión social? Si no me convence… ¿para qué lo hago?, ¿si hago esto va ayudar a la formación que quiero darle, o le va a estorbar?

No se dejen llevar por la vida de otras personas, ustedes mismas son más poderosas de lo que creen, ahora mismo todas las que leen esto son capaces de hacer cosas que no sabían que podían hacer.

Como mujeres tenemos esa delicada fuerza que nos llena de sabiduría, modestia aparte. La intuición no se explica, solo está presente en nuestro interior y nos guía suavemente, pero hay que saber escucharnos.

¿A quién no le ha pasado haber decidido algo sin escuchar la voz de su intuición?, y después te pones a pensar… “sabía que esto pasaría”, “debí haber hecho caso de lo que sentía”.

Hay un lindo ejemplo de la intuición de mamá que quiero compartir con ustedes, en este caso no había una decisión de por medio, solo es algo de lo más bonito que me ha sucedido y que comprueba que las mamás tenemos poderes mágicos.

Hace poco más de un año, un día desperté y había soñado que yo tenía conmigo 2 bebés, pero solo uno era mío, en mi sueño Lily (ya de edad adulta) estaba por ahí estresada ocupándose de muchas cosas, de pronto mi bebé ya no estaba, se me había perdido, y yo preocupada lo buscaba en el sillón, y le decía a Lily: “¡Mi bebé no está! ayúdame a encontrarlo” pero ella tranquila me decía “mamá… ya no está”, entonces yo con cierta nostalgia pero tranquila tomé al otro bebé y se lo entregué a ella.

Desperté con una dulce y extraña sensación… y se lo platiqué a Lily.

Unos días después nos dio la noticia de que estaba embarazada… fue cuando entendí que mi intuición fue hasta mis sueños donde mi bebé desaparecía porque ya iba a ser mamá, responsable de una vida, y yo siempre estaría para ella.

Hoy soy la feliz abuela de Mariana, la niña más dulce y a la vez con su carácter bien puesto.

Cierro con este consejo de mamá-abuela: Confíen siempre en su intuición, y confíen en sus hijos desde pequeños. Imaginen que ustedes son esos pequeños bebés que van teniendo avances enormes cada día, no necesitan ser sobre protegidos, eso los daña. Necesitan desarrollar su seguridad, sus capacidades y explorar el mundo, necesitan una mamá que les diga por dónde ir, una mamá que confía en si misma y escucha la voz de su intuición.

yhtm