Hay días…

Hoy puedo decir que soy otra desde que te tengo. Cambios diarios existen en ti y en mi. Tu creces de tamaño, aprendes cosas nuevas y te desarrollas al máximo, mientras yo descubro diariamente nuevas habilidades que jamás creí tener, y me encuentro una nueva yo.

Hay días en donde siento que puedo con todo. Cuando me siento poderosa y me pongo a cocinar mientras canto canciones contigo, jugamos, recogemos, comemos, gateas por toda la casa, te persigo mientras lavo platos, volvemos a jugar y así seguimos hasta terminar el día y hasta me impresiono por haberlo logrado.

También hay días en donde se me olvidan las cosas, me siento perdida, siento que mi cerebro no funciona, no he despertado y estoy en modo automático, solo actuando por actuar. Me siento cansada, sin fuerzas y con poca paciencia. Por estos días te pido perdón, por no poder disfrutarte como debería.

Otros en donde me encanta verte ser independiente. Disfruto cuando te dejo en tu cuna y no tengo que batallar para dormirte, tu sola sabes como hacerlo y me das tiempo para hacer mis cosas. Pero hay momentos en donde extraño que te quedes dormida sobre mí, escuchar tu respiración y sentir tu cuerpo calientito con el mío. Hay días que hago trampa y te arrullo un poco más, te dejo en mis brazos, te doy besos y no quiero soltarte.

Me emociona verte crecer cada día más, pero hay días en donde quiero que se detenga el tiempo y poder disfrutar de ti, así bebé, siempre.

Hay días donde no me siento bien conmigo misma, días en los que me cuestiono si he logrado mis sueños profesionales, si soy capaz de llegar a mis metas. Días en los que me veo en el espejo y me siento otra completamente. Ya no es ese cuerpo con el que me casé (y no volverá a serlo), veo cicatrices y marcas que me recuerdan que mi cuerpo te tuvo dentro y fue capaz de traerte a este mundo.

Algunos días, quiero gritar de la desesperación. Siento que no puedo con todo, no se como mantener todo bajo control y me pregunto como le hacen las demás mamás. Hay días donde me comparo con otras, “¿porque unas pueden y yo no? ¿porque otras tienen y yo no?” pero esos días se acaban cuando me despierto y lo primero que veo es tu sonrisa, saludándome desde que entro a tu cuarto, y sé que estoy en este mundo por ti. Estoy aquí para ser tu mamá, y tu me das la felicidad completa.

Los mejores días, son los que decido disfrutarte al 100%. Cuando se me olvidan todas mis preocupaciones, y estoy aquí, hoy, ahora, en el presente… totalmente entregada a ser tu mamá. Cuando dejo atrás todos mis miedos y preocupaciones, me dejo ser libre y juego como niña, me ensucio, me río contigo, me emociono, canto, bailo, me lleno de tierra, es cuando me doy cuenta que mis días son mejores si los vivo de tu mano.

…you got this mom!