Antes de tenerte

Antes de tenerte, no entendía las palabras “la amarás más que a tu vida”, no sabía que mi corazón podía amar tanto a una persona tan pequeña.

Antes, creía que conocía el cansancio. Desvelarme hasta las 5 de la mañana era pesado, pero siempre podía dormir 5 minutos más. No conocía las fuerzas poderosas que podía llegar a tener de dormir 10 minutos, después de desvelarme toda la noche y que el sueño desapareciera.

Creía que conocía lo que era estar preocupada, hasta que te enfermaste por primera vez y no podíamos dormir de la angustia y desesperación de verte mal. No sabía lo que era el estar al pendiente de alguien las 24 horas y solo esperar una sonrisa y que te sintieras mejor.

Antes de tenerte, juzgaba a las mamás que le ponían la televisión a sus hijos, y ahora entiendo que ese momento es un “me puedo meter a bañar y arreglar tranquila”. Creía que nunca vería tantas veces una película, y hoy me sé “Bucando a Nemo” al derecho y al revés. Sé perfectamente cual es tu parte favorita y disfruto verla contigo.

Antes, yo era aquella que se desesperaba en un avión si viajaban niños y no se callaban en todo el vuelo. Volteaba y decía “¿porque no los callan?” “¿que tan difícil puede ser?”. Y después al viajar contigo por primera vez, entendí a todas esas mamás. Por mas que hacía mil malabares, sonidos, abrazos, cantarte canciones, seguías histérica y comprendí lo complicado que es viajar con una bebé que no sabe lo que está pasando. Me volví aquella mamá que juré nunca ser que recurrió al iPad y de pronto pudimos tener 15 minutos de calma.

Antes, veía la alacena e inmediatamente decía “no hay nada”, ahora no se como, pero aparecieron los poderes de mi mamá donde “no hay nada” se convierte en una sopa o unos hot cakes.

Creía que ser tu mamá iba a ser un trabajo fácil, y días después de que naciste, me entró uno de los miedos mas grandes de mi vida. Lloré, y lloré muchísimo porque no tenía idea de como ser tu mamá. ¿Como podría yo enseñarte algo en esta vida? Y de pronto, en vez de yo enseñarte, tu me fuiste guiando, me fuiste enseñando y me ayudaste a descubrir de todo lo que soy capaz.

Antes de tenerte creí que conocía la felicidad. Hoy me doy cuenta que no lo era completamente. Tu llegaste a cambiar mi vida, nuestras vidas. A llenarnos todos los días con una sonrisa, a enseñarnos que los detalles más simples de la vida son los más hermosos y por los que tenemos que estar agradecidos.

Hoy, sonrío más, amo más, agradezco más, gracias a ti.

Antes de tenerte, no sabía lo que era vivir plena. Hoy lo soy, gracias a ti y lo que llegaste a formar en esta familia. Te amo Mariana, feliz cumpleaños.

… you got this mom!